Pocos cuadros suyos crean desasosiego, es un artista empeñado en atrapar el tiempo. Es uno de los grandes maestros contemporáneos, la casa de subastas Christie´s vendió una obra suya en 80 millones de dólares. Hablamos de Retrato de un artista. Piscina con dos figuras, David Hockney (Bradford, Reino Unido 1937) muestra una verdadera antología de su obra como jamás se ha visto donde podemos apreciar sus diferentes etapas desde sus primeros cuadros en Gran Bretaña, hasta las soleadas albercas de California o los paisajes de Yorkshire. Algunos realizados con iPad, siempre atento a las nuevas tecnologías.
La exposición antológica de más de 400 obras del artista es todo un acontecimiento. La muestra recorre siete décadas de creatividad y muestra su versatilidad, capaz de hacer arte en diferentes soportes: Pinturas, grabados, escenografías, Polaroids, trabajos digitales. La mayor exposición de su vida. Donatien Grau, académico y jefe de programas contemporáneos del museo del Louvre, escribe en el catálogo de la exposición editado por Thames & Hudson: “David es uno de los mejores dibujantes en activo en la actualidad, con habilidades similares a las de Degas o Picasso”.

Es uno de los artistas más influyentes del siglo. En su obra aparecen los numerosos paisajes que habitó, Londres, Los Ángeles, París, Yorkshire o Normandía. De vocación temprana, desde los 11 años ya mostró su interés por ser pintor. “David Hockney 25”, se titula la muestra, y está en el edificio creado por Frank Gehry en el bosque de Bolonia, de París, sede de la Fundación Louis Vuitton. Podremos disfrutar la exposición hasta el 31 de agosto. Se han recopilado obras de museos, coleccionistas, galerías, obras creadas desde 1955 a 2025, incluyendo pinturas de colecciones internacionales, creaciones públicas y privadas, así como obras del propio estudio del artista y de la Fundación.

David Hockney ha participado personalmente en cada aspecto de la exposición y, junto a su pareja de toda la vida, el director de estudio, Jean-Pierre Gonçalves de Lima. El propio Hockney declaró: “Esta exposición significa muchísimo porque es la más grande que he presentado: 11 salas en la Fundación Louis Vuitton. Algunas de las pinturas más recientes en las que estoy trabajando”. La exposición comienza con obras emblemáticas de las décadas de 1950 a 1970, incluyendo los inicios de Hockney en Bradford (Retrato de mi padre, 1955), su estancia en Londres y posteriormente en California. La piscina, tema característico del artista, aparece en A Bigger Splash (1967) y Portrait of An Artist, Pool with Two Figures, (1972). Dos de sus obras más emblemáticas. Su serie de retratos dobles está representada por dos obras principales: Mr. and Mrs. Clark and Percy (1970-1971) y Christopher Isherwood and Don Bachardy (1968).

En sus obras también aparece la naturaleza como protagonista, con sus flores, sus estaciones y los cambios de luz. A finales de los 80, sus obras se hacían en grandes dimensiones, como el mencionado del Gran Cañón, de casi siete metros de largo y compuesto de 60 lienzos unidos entre sí. En la exposición de París vemos con detalle la obra de los últimos 25 años, transcurridos principalmente en Yorkshire, Normandía y Londres. Este período, en la exposición, se inaugura con una celebración del paisaje de Yorkshire.

La obra de Hockney, dentro de su optimismo, es también una lucha contra algunos desafíos como su homosexualidad, en un entorno conservador, en los años 50. En California se sintió más libre. También la pérdida auditiva le hizo ser más introspectivo. Experimentó con el iPad con los que hizo más de 50 dibujos. Amante del teatro y la ópera también dibujo escenografías, para obras como Ubu Rey (1966, Royal Court Theather de Londres), The Rake’s Progress (1975) y La Flauta Mágica (1978).

La primera planta de la Fundación está dedicada íntegramente a Normandía y sus paisajes. “Recuerden que no pueden cancelar la primavera”, afirma el pintor y las palabras aparecen sobre la entrada de la Fundación como una frase de esperanza frente a guerras y pandemias. En su último autorretrato, Hockney se sienta en su jardín de Londres y a su lado también hay naturaleza, brotan narcisos amarillos. Sus retratos son algo genuino, huye de las celebridades.

Su obra ha recorrido los mejores museos del mundo, desde la Royal Academy de Londres, hasta el Guggenheim de Bilbao donde sorprendió con sus paisajes, después en el museo Ludwig de Colonia. Su retrospectiva, de 2017 en la Tate Britain de Londres y luego en el Centro Pompidou ya le consagraron entre los grandes artistas del siglo donde celebró sus 80 años con una gran muestra. En una entrevista con la revista XL Semanal, el pintor que ya es inmortal reveló: “para un artista el olvido es mucho peor que morirse”.

