En una noche destinada a quedarse en la memoria colectiva, Johnnie Walker Black Label se suma al universo creativo de Sabrina Carpenter, una de las voces más influyentes de la década, para acompañar lo que promete ser la noche más musical del año. Esta colaboración no solo celebra el talento y la emoción que despierta la música, sino también el arte de crear experiencias que se disfrutan con todos los sentidos.
Desde 2025, la firma escocesa ha encontrado en la artista ganadora de un premio GRAMMY® una aliada natural para reinterpretar clásicos desde una mirada actual. El resultado es el Cherry Highball, un cóctel que, al igual que la música de Carpenter, equilibra carácter, frescura y personalidad propia. Una propuesta pensada para quienes valoran la autenticidad y el estilo sin esfuerzo.

El Cherry Highball es un juego de contrastes bien logrados. El carácter profundo de Johnnie Walker Black Label se fusiona con la efervescencia vibrante del refresco de jengibre, mientras el jugo de cereza ácida cae lentamente, pintando la copa con un efecto visual tan elegante como hipnótico. Decorado con cerezas negras, el cóctel se convierte en un gesto contemporáneo de sofisticación genuina.
Más allá de la receta, esta creación funciona como una declaración de principios: celebrar el presente y los momentos compartidos. Música, creatividad y conexiones auténticas convergen en una noche donde las emociones fluyen al ritmo de las canciones y los brindis se vuelven parte de la experiencia colectiva.
Así, Johnnie Walker Black Label y Sabrina Carpenter rinden homenaje a esa chispa que surge cuando las personas se reúnen para honrar lo que las inspira. Un encuentro donde el arte se bebe, la música se siente y el ahora se disfruta sin reservas. Porque algunas noches no solo se escuchan: se saborean.
RECETARIO:
Ingredientes:
● 30 ml de Johnnie Walker Black Label
● 90 ml de refresco de jengibre premium
● 30 ml de jugo de cereza ácida
● Hielo
● 2 cerezas negras para decorar
Preparación:
1. 2. 3. 4. 5. Se llena un vaso tipo Highball con abundante hielo.
Se sirve el Johnnie Walker Black Label.
Se agrega el Ginger Ale premium.
Con ayuda de una cuchara de bar, se incorpora lentamente el jugo de cereza ácida
sobre la superficie para crear un efecto drizzle.
Se decora con dos cerezas negras para darle un toque final.
