Armani Beauty anuncia a Alejandro Speitzer como su nuevo embajador de Fragancias en México, una alianza que celebra la sofisticación contemporánea y la autenticidad sin artificios. Con un estilo que equilibra presencia escénica y naturalidad, el actor encarna a la perfección los valores que definen a la firma: confianza, elegancia discreta y una identidad propia que no necesita imponerse.
La elección no es casual. Speitzer representa a una generación que entiende el lujo desde la honestidad y la expresión personal, más allá de lo evidente. Su carisma, sumado a una sensibilidad artística palpable, lo convierte en un portavoz ideal del mensaje de Armani Beauty: la individualidad como la forma más refinada de elegancia.

Con 24 años de carrera, Alejandro ha construido una trayectoria sólida y versátil en cine, teatro y televisión. Su trabajo en proyectos como la obra teatral Straight y las series El Club y Oscuro Deseo —éxitos globales de Netflix— lo posicionaron como uno de los talentos mexicanos con mayor proyección internacional.
En 2020 protagonizó Alguien tiene que morir, miniserie de Netflix España dirigida por Manolo Caro, y más recientemente encabezó La cabeza de Joaquín Murrieta para Prime Video, compartiendo créditos con Juan Manuel Bernal. Su talento ha sido reconocido por CANACINE y las Diosas de Plata, además de recibir una nominación a los Premios Platino.
Más allá de la actuación, Speitzer ha explorado con éxito el terreno de la producción cinematográfica. Desde el récord de taquilla de Me gusta, pero me asusta hasta la adaptación cinematográfica de Straight, su mirada creativa sigue ampliándose. Hoy, consolida esta etapa con Pimpinero, dirigida por Andi Baiz y seleccionada en el Festival Internacional de Cine de Toronto, y con su regreso al teatro en Cruise; mi última noche en la tierra, un monólogo que confirma su madurez artística. Un match perfecto entre talento, carácter y elegancia contemporánea.
