En una época en la que las experiencias memorables superan al valor de lo material, el amor también se expresa desde otros códigos. Bajo esta premisa, Maribel Yébenes propone una nueva forma de celebrar San Valentín: regalar tiempo de calidad, autocuidado consciente y bienestar que permanece más allá de una fecha marcada en el calendario. Un gesto íntimo, elegante y profundamente humano que entiende el lujo como una vivencia que se siente en el cuerpo y se guarda en la memoria.

Desde esta filosofía nace MY Blissfulness, concepto que en México se materializa en My Silk Tradition, un ritual integral de 120 minutos diseñado como una pausa consciente frente al ritmo cotidiano. Más que un tratamiento corporal, se trata de un viaje sensorial donde técnicas orientales milenarias dialogan con la tradición occidental del bienestar contemporáneo, dando forma a una experiencia holística pensada para reconectar cuerpo y mente desde la calma.

El ritual inicia con una ceremonia de aromaterapia personalizada que marca el tono de toda la experiencia. Cada esencia —relajante, equilibrante o estimulante— acompaña de manera sutil cada respiración y cada maniobra, creando una sinfonía olfativa envolvente. A partir de ahí, el cuerpo se entrega a una secuencia precisa que combina masaje stretching con toallas de seda y shiatsu facial mediante digitopresión japonesa, liberando tensiones, afinando los rasgos y devolviendo flexibilidad natural a los músculos.

El recorrido continúa con un masaje craneal profundo que actúa sobre cráneo, sienes y zona cervical, promoviendo una sensación de calma sostenida, seguido de reflexología plantar que estimula puntos energéticos clave para el equilibrio integral. La experiencia se completa con una exfoliación profesional, una envoltura corporal nutritiva y un masaje corporal completo con técnica japonesa Tokiori, cuyos movimientos envolventes y rítmicos restauran la armonía física y mental.

Como cierre, My Silk Tradition incorpora un tratamiento facial con diapasón, una exclusiva terapia vibracional que introduce el sonido como elemento de armonización profunda. Más allá de lo visible, lo que permanece es una sensación de descanso profundo, claridad mental y bienestar duradero. Disponible de manera exclusiva hasta el 14 de febrero en Maribel Yébenes México, este ritual se presenta como el regalo perfecto para uno mismo o para alguien especial: un acto de amor que se siente, se vive y se recuerda.
