En un movimiento que reafirma su ADN de precisión e ingeniería, Porsche Design inaugura su nueva planta de relojería en Grenchen, uno de los enclaves más emblemáticos del llamado triángulo relojero suizo. Más que una instalación productiva, este espacio representa una declaración de intenciones: consolidarse como fabricante independiente y elevar su división de Timepieces a nuevos estándares de excelencia.

El edificio, de origen histórico y completamente modernizado en apenas 18 meses, encarna la filosofía de la marca: la perfecta simbiosis entre forma y función. Con una superficie de 3,600 metros cuadrados, alberga desde áreas de desarrollo e ingeniería hasta ensamblaje, control de calidad y servicio posventa. Aquí, el concepto “Swiss Made” trasciende su origen para convertirse en una garantía tangible de precisión, rigor y diseño depurado.

En el corazón del proyecto se encuentra una ambición clara: llevar la personalización al siguiente nivel. Inspirados en la configuración de un deportivo, los relojes se conciben como piezas únicas, adaptadas a las preferencias individuales de cada cliente. Esta visión conecta directamente con el legado de Ferdinand Alexander Porsche, cuya filosofía sigue guiando cada decisión: si algo no existe en la forma deseada, debe crearse desde cero.

La planta destaca también por su avanzada infraestructura técnica. Desde una sala limpia certificada ISO 7 hasta sistemas de iluminación que simulan la luz natural constante, cada detalle está diseñado para garantizar condiciones óptimas en la fabricación de relojes mecánicos. A ello se suma un enfoque sostenible, con paneles solares capaces de cubrir hasta el 62 % de la demanda energética, reflejando un compromiso contemporáneo con la eficiencia y el respeto por los recursos.
Pero quizá el rasgo más distintivo sea su carácter abierto: una “planta transparente” que invita a descubrir el proceso creativo y técnico detrás de cada pieza. Con espacios de exhibición, un Fitting Lounge para configurar relojes a medida y visitas guiadas, Porsche Design transforma la manufactura en experiencia. En este equilibrio entre tradición y modernidad, la firma no solo construye relojes, sino también una nueva forma de entender el lujo: precisa, personal y profundamente ligada a su herencia automotriz.
