En un entorno donde el tiempo adquiere un significado distinto, la XVIII Copa Peyrelongue Chronos volvió a consolidarse como uno de los encuentros más elegantes del calendario social y deportivo. Celebrada en el Lomas Country Club, la jornada reunió a más de 180 jugadores en un ambiente que fusiona la precisión del golf con la sofisticación de la relojería, dando forma a una tradición que evoluciona año con año.

Más allá de la competencia, el espíritu del evento se definió por su vocación solidaria. En esta edición, lo recaudado se destinó a la Fundación Becaria, institución que impulsa la educación de más de 400 niñas en Morelos. El objetivo: la creación de un laboratorio maker en el Colegio Montefalco, un espacio equipado con herramientas tecnológicas que permitirá a futuras generaciones desarrollar habilidades en distintas disciplinas y ampliar sus oportunidades.
La presencia de la legendaria Lorena Ochoa aportó un matiz especial a la jornada, reforzando el vínculo entre excelencia deportiva y compromiso social. Su participación subrayó el carácter inspirador de un evento donde cada swing se convierte también en un gesto de apoyo hacia una causa mayor.

En el recorrido de los 18 hoyos, la experiencia se enriqueció con la participación de firmas que comparten una visión de precisión y estilo. Marcas como BMW, MINI, Franck Muller, Wolf y Perrelet se sumaron como patrocinadores, mientras que Tudor y Montblanc formaron parte de esta celebración donde la relojería dialoga con el deporte.
Así, la Copa Peyrelongue Chronos reafirma su esencia: un punto de encuentro donde el tiempo no solo se mide, sino que se comparte. Entre fairways y relojes de precisión, el evento demuestra que el verdadero lujo reside en la capacidad de transformar la pasión en impacto, uniendo amistad, estilo y propósito en una misma narrativa.
