Hubo una época en la que regalarle algo a papá significaba entrar en automático: la clásica corbata imposible, la cartera “formal” o ese perfume que terminaba olvidado en un cajón. Afortunadamente, eso cambió. Hoy los regalos masculinos parecen entender mucho mejor cómo viven realmente los hombres: trabajan, viajan, salen, descansan, improvisan planes y necesitan piezas que funcionen igual de bien en una junta que en una comida de domingo. Bajo esa idea, Perry Ellis presenta una selección para el Día del Padre que se aleja del cliché y apuesta por algo bastante más interesante: estilo fácil de usar todos los días.

La propuesta tiene mucho de esa elegancia relajada que la firma estadounidense lleva perfeccionando desde hace décadas. Polos ligeros, pantalones cómodos, playeras en tonos neutros y blazers suaves construyen un guardarropa pensado para hombres que ya no quieren sacrificar comodidad por verse bien. La paleta se mueve entre azules profundos, verdes olivo y tonos arena que funcionan prácticamente con todo, mientras las siluetas abandonan la rigidez para acercarse a algo más natural, más contemporáneo y muchísimo más fácil de llevar.

Entre las piezas protagonistas aparece Silver Horizon, una fragancia que entiende bastante bien el momento actual de la perfumería masculina. Fresca, acuática y con notas amaderadas, evita caer en esos aromas excesivamente intensos que parecían dominar décadas pasadas. Aquí la sensación es otra: limpieza, seguridad y sofisticación discreta. Exactamente el tipo de perfume que funciona igual de bien para ir a trabajar, salir a cenar o escaparse un fin de semana sin tener que pensarlo demasiado.

Los accesorios continúan esa misma lógica práctica. Carteras, cinturones, mochilas y lentes apuestan por diseños funcionales que acompañan el ritmo diario sin sentirse exagerados. Incluso las piezas más básicas —como pijamas o ropa interior— entran dentro de esta visión donde el confort también forma parte del estilo personal. Porque sí, el verdadero lujo masculino en 2026 probablemente tenga más que ver con sentirse cómodo que con vestirse para impresionar a alguien más.

Quizá ahí está precisamente el mayor acierto de Perry Ellis: entender que la moda masculina ya no gira alrededor de reglas estrictas, sino de cómo vivimos realmente. Este Día del Padre, la marca no propone disfraces de sofisticación ni tendencias imposibles, sino piezas honestas, versátiles y bien diseñadas que terminan convirtiéndose en favoritos cotidianos. Y siendo sinceros, probablemente no exista mejor regalo que algo que realmente quieras usar todos los días.

