Braulio Arsuaga, visión de estratega


FOTOGRAFÍA: CORTESÍA

Nos encontramos con Arsuaga en la torre Miyana de Polanco, un edifico que ha visto crecer a medida que crecían sus sueños de situar al Grupo Presidente en lo más alto. La empresa se dedica a la gestión de hoteles, restaurantes y residencias para adultos mayores. Consejero de diversas empresas ha sido reconocido por su éxito en la industria hotelera. Fue elegido presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, puesto que desempeño durante 6 años. Vive la industria del turismo con pasión y en los últimos años ha vivido su evolución en primera fila y nos comparte su punto de vista : “La evolución del turismo ha sido enorme y de un gran beneficio para México y aunque tiene una oportunidad muy grande para tener más, el crecimiento ha sido bueno. La sofisticación que ofrece México es interesante, porque la gente de fuera ve una infraestructura hotelera muy buena, donde creo que más ha evolucionado el turismo es en el sector ultra lujo, como Cabo San Lucas, donde hay una gran colección de marcas muy buenas, en pocos lugares del mundo ves un destino con tanta diversidad de marcas de tan buenas. Hemos tenido muchos desafíos grandes en los últimos años, como la desaparición de consejo de promoción turística, la cancelación de ProMéxico o del aeropuerto internacional son temas que nos ha perjudicado. El tren no ha terminado de despegar y eso nos ha pegado.

Es difícil tener un destino del que no se hace promoción, como hacen los destinos de todo el mundo. En México tenemos grandes virtudes y un gran producto de sol y playa, aproximadamente un 70 %, pero conviene diversificar también el turismo en ciudades coloniales, recintos prehispánicos y nuestra gastronomía que es patrimonio inmaterial de la humanidad. Tenemos grandes recursos naturales, podemos crear un camino de Santiago, reforzar el outdoors traveling, estamos demasiado centrados en sol y playa. Somos el quinto país en atractivos culturales y debemos desarrollarlo más, pero hay que tomar en cuenta la inseguridad que genera una desaceleración del mercado emisor como es Estados Unidos”. Concluye.

Arsuaga cree que hay un gran potencial “hay una estadística, México tiene 11000 km de litoral y España 7900 km, con 133,000 puntos de atraque de barcos y yates y nosotros solos 4000, imagina la potencia en turismo náutico que tenemos…
En México el motor es el turismo, con un 8,5 de PIB, una industria que genera 5 millones de empleos. He vivido el crecimiento, la sofisticación y el frenazo.”

Centrado en la ciudad señala “México se ha sofisticado, en restaurantes es un referente mundial y hay una demanda de todo el mundo de conocer la ciudad, cosmopolita, vibrante, donde pasan muchas cosas, buenas y malas como en toda ciudad grande, con una gran oferta de cultura, deporte y entretenimiento. La ciudad de México ya es un destino gastronómico.
Braulio ha sido pionero en ofrecer alta cocina desde el hotel Presidente InterContinental Polanco con sus siete restaurantes de marca, “Así es, en las grandes ciudades se da esa tendencias de restaurantes de hotel de calidad y en lugares chicos como puerto Escondido ya encuentras un gastronomía muy buena, México tiene grandes atributos: la gente, el servicio y la cocina que tienen reconocimiento mundial, en realidad, lo tenemos todo.


México es un referente en cuestiones de lujo, también sofisticado como el hippie- chic como cuando empezó en Tulum, Puerto Escondido o Careyes, para una sociedad sofisticadas y bohemia”. Hablamos de una tendencia que acompaña ahora a los hoteles cinco estrellas, las residencias cinco estrellas, “ es una tendencia que complementa los hoteles y se ha extendido por todo el mundo como en Dubai o Madrid que son todo un éxito con el Four Seasons o el hotel Mandarin que han hecho esa estrategia, también en Miami. Los proyectos de uso mixto son muy socorridos y en México tenemos ya en St Regis, ahora que abre el Thompson o pronto el Park Hyatt. El servicio de ultralujo ofrece esta oportunidad”.

También Arsuaga miró al futuro con su inversión en residencias para adultos mayores. “Hace diez años empezamos con este proyecto pensando en nuestras capacidades y competencias de Presidente para abordar otras áreas y una de ellas fue las casas de retiro. Hicimos un joint venture con el grupo español Ballesol y abrimos en Querétaro, hace dos años inauguramos Ballesol Lomas Verdes y actualmente está en construcción Ballesol Coyoacán. Hemos visto que fue bueno elegir esa industria y nos ayudaron nuestras capacidades y competencias. Antes culturalmente el mexicano era reacio y si dejabas a tu papá o tu mamá en una residencia, era mal visto. Apostamos al futuro y creo que vamos por buen camino”, dice orgulloso y afirma que en México en 2050 la población requerirá de estos servicios”.

Hablamos con Braulio sobre los proyectos futuros del grupo. “Tenemos un proyecto en Los Cabos de 675 habitaciones bajo la marca Zilara de Hyatt. Lo más próximo es la apertura en septiembre del Hotel Presidente InterContinental Miyana, también en Polanco. Después vendrán dos proyectos en Guadalajara y la apertura de Ballesol Coyoacán”, adelanta. Al hablar de las tendencias que están transformando la industria de la hospitalidad, destaca el crecimiento del wellness, las experiencias al aire libre, el turismo de aventura y la gastronomía. Sin embargo, considera que el verdadero reto está en comprender a las nuevas generaciones de viajeros. “El wellness, las propuestas outdoors, el turismo de aventura y la gastronomía ya son tendencias consolidadas. Pero lo importante es entender que los dueños del mundo son ahora los millennials y los centennials, y hay que pensar en productos diseñados para ellos, porque no viajan como viajábamos nosotros”, afirma.

Otro apartado fundamental es la sustentabilidad, ámbito en el que Grupo Presidente se ha consolidado como líder. La compañía se define como un referente en responsabilidad social, que ya no es un argumento de ventas, sino como un compromiso integral que abarca tanto el desempeño ambiental como el impacto social. Por tercer año consecutivo, Grupo Presidente publica su Reporte de Sostenibilidad y entre sus principales logros destaca que el 70 % de la energía que utiliza proviene de fuentes limpias, además de implementar estrategias sólidas de gestión de residuos, recolección y reciclaje. En el hotel de Ciudad de México contamos con una planta de agua potable, donde el agua se procesa y se envasa para consumo humano. En materia de gobernanza, cuenta con comités de ética y de acción social que refuerzan su compromiso con las buenas prácticas corporativas. Para la empresa, estos avances representan un motivo de orgullo y reflejan su apuesta por un crecimiento responsable y sostenible.

Como turista, Arsuaga señala: “Me encanta viajar y hacerlo con mi familia; disfruto mucho el tiempo con ellos. Me gusta visitar lugares para explorar y descubrir cosas distintas. Vengo de Sri Lanka, me gusta África, me encanta Asia y quiero entender sus culturas y formas de vida. Cuando estamos en una ciudad, siempre visitamos museos porque te acercan a la cultura del lugar.

Entiendo muy bien la operación de un hotel y, en el 90 por ciento de los hoteles en los que me he hospedado, no he tenido problemas. Sin embargo, cuando viajo con mi familia les digo: ‘¿Se fijaron que en el lobby había un foco fundido? ¿O que el suelo estaba mojado?’. Empiezas a desarrollar una mirada distinta; observas los detalles desde la perspectiva de alguien que conoce la industria”. Al observar su despacho, resulta evidente su afición por el arte. Participa en eventos con artistas y asiste a ferias; desde joven ha cultivado una gran pasión como coleccionista y esto lo traslada al hotel con la iniciativa HospedArte, que consiste en intervenciones artísticas y exposiciones dentro del hotel, como si se tratara de un museo. Un ejemplo fue la muestra de Anthony James; la gente acudía al hotel como si estuviera visitando un museo”.

También practica ejercicio de manera habitual. Es deportista, esquía y planea nadar entre ballenas en Noruega. “Estoy en la tercera etapa de mi vida y me apetece hacer cosas diferentes. He recorrido el Camino del Inca, el Camino de Santiago y he practicado heliesquí. Ahora quiero ir al Campo Base del Everest. Me gusta la aventura”, declara. Durante la conversación también confiesa que está escribiendo un libro. “En Atletas corporativos hago un paralelismo entre los deportistas y los ejecutivos. Piensa en Nadal: las horas que pasa en la cancha, en el gimnasio y toda la disciplina que eso implica. Esa misma mentalidad puede aplicarse a un atleta corporativo. Tengo que terminar el libro en junio. La idea surgió a partir de una conversación”.

Braulio explica que el concepto se basa en una pirámide de rendimiento ideal integrada por cuatro capacidades. La primera es la capacidad física: hacer ejercicio, oxigenar el cerebro y desarrollar resistencia ante la presión y las enfermedades. Le sigue la capacidad emocional; después, la capacidad mental, que resulta de la combinación de las capacidades física y emocional; y, finalmente, la capacidad espiritual, entendida como una fuente de inspiración. “Son esas cuatro capacidades las que forman a los atletas corporativos”, concluye.

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