Cristina Alonso
Territorio de Cantinas
Cuenta la historia que las cantinas llegaron a nuestro país en 1846, después de la guerra con Estados Unidos por el territorio de Texas. Aquí, buscando distracción de las batallas, los soldados encontraban el plan ideal para relajarse: bebidas por copa, una buena selección de botanas y música para olvidarse de la vida por un rato. Con el paso de los años, las cantinas se han extendido por todo el país. Algunas han mantenido su carácter histórico, mientras que otras ofrecen conceptos más modernos, pero todas tienen algo en común: son lugares diseñados para disfrutar y convivir. Hoy son espacios donde todos son bienvenidos; donde el sonido del mariachi en vivo se mezcla con los dados del cubilete y con conversaciones que suceden en todos los idiomas, confirmando el placer más sencillo y, a la vez, extraordinario de esta vida: reunirnos alrededor de la mesa.

Es con ese espíritu de comunidad y de celebración –desde las ocasiones especiales hasta los momentos más cotidianos– que Soho House Ciudad de México presenta Cantina 28, un tributo a la tradición cantinera y a los encuentros que se viven en la mesa. Esta temporada futbolera, el Pool House de Soho House recibe a socios e invitados para compartir cada momento: los nervios, los goles, los triunfos y las derrotas. De la mano de Cristina Alonso, periodista especializada en gastronomía y viajes, Soho House extiende la experiencia a cinco de las cantinas más icónicas de la ciudad, invitando a explorar, en cada una, un universo que combina historia, gastronomía y tradición.
Cantina 28 en Soho House

Esta temporada mundialista, el Pool House de Soho House Ciudad de México se transforma en Cantina 28, haciendo honor a la tradición cantinera de México durante uno de los eventos más esperados del año. Entre silbatazo y silbatazo, la carta toma inspiración de algunos de los platos más emblemáticos de las cantinas de México –desde quesadillas de papa y queso fundido con chistorra, hasta panuchos de cochinita y pulpos a la gallega–, acompañados de tragos inspirados en la pasión del fútbol, como el No. 10 y el Final Whistle.
Qué Pedir
Plato: Fideua de Mariscos
Trago: Extra Time (Tequila Don Julio 1942, maracuyá, zarzamora, agave, refresco de mandarina)
La Ópera

Av. 5 de Mayo 10, Centro Histórico
Entrar en La Ópera, ubicada a solo unos pasos de Bellas Artes, es como hacer un auténtico viaje en el tiempo. Con sus techos altos decorados con hoja de oro, sus elegantes gabinetes de terciopelo rojo y una barra bellísima traída desde Nueva Orleans, cada rincón cuenta una historia desde su apertura en 1876. La leyenda más famosa sigue marcada en el techo: un balazo del revolucionario Pancho Villa.
Qué Pedir
Plato: Pulpos a la Gallega (referencia)
Trago: Adelita: Concentrado de fresa, naranja, vino tinto, licor de menta verde
El Gallo de Oro

Venustiano Carranza 35, Centro Histórico
Desde políticos y escritores hasta periodistas y celebridades, esta cantina ha sido testigo de reuniones legendarias desde que abrió sus puertas en 1874, a cargo de un inmigrante español. En 1920 pasó a manos de una familia mexicana que, un siglo después, sigue al mando. No cualquiera puede presumir más de 150 años de historia, pero aquí, todos los días hay un equipo comprometido a mantener esa mezcla mágica de comida deliciosa, buen servicio y un ambiente que inspira a olvidarse de todo.
Qué Pedir
Plato: Arrachera o Guacamole de Oro (referencia)
Drink: Menyul a la Veracruzana: Ron añejo, ginebra, jerez, vodka, hierbabuena, azúcar, hielo frappé (referencia)
La Mascota

Calle de Mesones 20, Centro Histórico
Con su vibra relajada, esta es una de las cantinas consentidas del Centro de la ciudad. Con casi un siglo de historia, La Mascota tiene una dinámica infalible: a partir de un consumo mínimo de tres tragos, comienzan a desfilar por tu mesa sus botanas. Si necesitas más pruebas para convencerte, basta con saber que Anthony Bourdain visitó La Mascota para su serie No Reservations en 2009 y quedó fascinado con las carnitas, la gordita de chicharrón y, por supuesto, el tequila.
Qué Pedir
Plato: Chamorro (referencia)
Trago: Cuba Libre: Ron, refresco de cola, limón
Salón Tenampa

Plaza Garibaldi 12, Centro Histórico
Si se trata de lugares imperdibles en la Ciudad de México, es imposible no pensar en el Salón Tenampa. Este templo a la cultura mexicana nació en 1925, el mismo año en el que el mariachi llegó a la Plaza Garibaldi. Por aquí han pasado leyendas de la música como Chavela Vargas y José Alfredo Jiménez, y es una parada obligada para cualquiera que se quiera sumergir en la cultura de México, desde visitantes hasta quienes hemos vivido en la ciudad toda la vida. Aquí la noche pasa al ritmo del mariachi, con cada canción y cada tequila convirtiéndose en una memoria.
Qué Pedir
Plato: Molcajete Mixto (referencia)
Trago: Ponche de Granada: Receta secreta (referencia)
Covadonga

Puebla 121, Roma Norte
En el corazón de la Roma desde 1958, el Covadonga (o “Cova” para los amigos) nació como el Centro Asturiano, un espacio de reunión para los españoles que habían llegado a México tras la Guerra Civil. Eventualmente, el Asturiano se mudó a Polanco, pero esta cantina sigue siendo la expresión perfecta del encuentro entre dos países que se aman: en la carta conviven paella y croquetas con tortas y escamoles. Y aunque aquí no ponen música, la verdad es que no hace falta. El sonido de las conversaciones y los vasos brindando crean el soundtrack perfecto.
Qué Pedir
Plato: Torta de Milanesa (referencia)
Trago: Mezcal (referencia)
