Alfa Romeo & Michael Ronda, al volante

FOTOGRAFÍA: DAVID SUÁREZ

PRODUCCIÓN: VANESSA FERIA POR VP STYLE / STYLING: AZENETH GARCÍA

GROMMING: ALEJANDRO VIEITES / LOCACIÓN: HOTEL CONDESA DF

Michael lleva desde los trece años subido a un escenario, ha hecho teatro, cine, series y comparte su pasión de actor con la música; este otoño hará una gira por América Latina con sus canciones. Actuando, al volante o con la guitarra entre las manos disfruta la vida, la dolce vita con una alegría que contagia. En Instagram supera los 9 millones de seguidores, reflejo de la popularidad y el impacto que ha consolidado a lo largo de su trayectoria.

El actor llegó puntual a nuestra cita a bordo de un flamante Alfa Romeo Junior TI Performance. Michael señala que el auto le ayuda para ir a diferentes citas en un mismo día. Sus éxitos en series como Soy Luna, que estrena nueva temporada este julio, o Control Z le han convertido en uno de los actores de moda de América Latina. Inició con Disney hace diez años, antes había tenido presencia en pequeñas series y telenovelas. Su evolución como actor es admirable, aunque él le quita importancia: “siento que estoy disfrutando lo que estoy viviendo, paso a paso, lo que aprecio es la versatilidad para contar diferentes historias, hacer un villano y luego un personaje súper bueno; más que la evolución en la edad de mi público, disfruto la versatilidad”.

También ha tenido la oportunidad de protagonizar alguna biopic, como en Bronco: La Serie, donde dio vida al representante del grupo musical. “Fue gracioso, pero siento que el vestuario, la producción y el maquillaje ayudan a que te involucres en lo que sucede, a meterte en el personaje, pero luego cuando termina, vienen los problemas de la vida y te acuerdas de que eres tú, vuelves a ser tú mismo”.

Total look, ZEGNA.

Nos sentamos con él al volante del Alfa Romeo Junior. Aprecia su manejo y la velocidad. Como actor reconoce que disfruta la acción: “me gusta ver helicópteros volando, persecuciones de autos, pero también el drama me interesa, aprecio una película que me haga pensar, cambie mi punto de vista y me lleve por lugares nuevos. También procuro elegir proyectos que lleven a ese lugar al espectador. No quiero cosas aburridas o que degraden a la sociedad o al arte”. Sentencia.

Acaba de terminar una temporada de siete meses de teatro. “Fue muy intenso”, confiesa, “pensé, no tengo ganas de hacer teatro, y a la semana ya quería volver. Ahora estoy evaluando proyectos y me voy a hacer una película muy importante en Bilbao. Se hará para cine, es mexicana y va a estar increíble”. Dice emocionado.

“Alfa Romeo es un auto elegante, potente, aspiracional, con un diseño emocional, se maneja de manera muy cómoda”.

Con una agenda apretada: “Un mes y medio en Bilbao y luego voy a Buenos Aires, a continuar con la gira”. Muchas vertientes, muchos caminos. “Por eso necesitaba un Alfa Romeo”, ríe, “necesito estar en muchos lugares”. Nos dice mientras juega con la pantalla táctil y los mandos del auto. Juega con la cámara de reversa, y posa para ella desde la parte trasera. Los asientos deportivos con acabado en piel y Alcántara lo hecen sentir muy cómodo.

Volviendo al teatro, señala que la experiencia fue muy buena, y mientras rodaba una telenovela, en el teatro lo daba todo en cada función. “Cuando fui al rodaje me dijeron que tenía los lagrimales sobre inflamados de todo lo que lloraba en el escenario; pero estoy orgulloso, hicimos 7 meses de entradas agotadas. Me lo pasé muy bien y aprendí muchas cosas. Fue muy bonito”, recuerda con emoción. “Con compañeros hermosos, toda la compañía en general era estupenda. Es importante porque se convive mucho con el equipo de teatro”.

Y subraya: “Tener entradas agotadas motiva, porque a veces haces el esfuerzo y no funciona”. Reflexiona y evoca sus inicios: “Yo he vivido de todo. Recuerdo mi primera obra de teatro, tenía 13 años y no se me olvida abrir el telón para ver cómo estaba el aforo, asomarme y ver que no había nadie en los asientos, solo mi papá, mi mamá y ya. Hacerlo todo a pesar de un teatro vacío, y ahora ante un teatro lleno”. Agradece la etapa que está viviendo. “He aprendido más de los fracasos que de los éxitos, cien por ciento, y te pone bases. En el universo del artista existe esto, los asientos vacíos. Si va bien, vale, pero no conviene olvidarlo”.

Total look, Havoc.

Está muy ilusionado con la película que rodará en julio y agosto en el País Vasco. Una cinta mexicana en España. “Ahora que fuimos a los Premios Platino me encantó ver eso, la industria del cine iberoamericano conviviendo, como una familia. Recuerdo eso que cantaba Arjona, ‘se acabaron las fronteras’. Es bueno estar juntos y crecer juntos”.

Probamos el sonido del auto, él ama la música, es su compañera de viaje y continuamos la plática. Tiene tiempo de posar bajo el techo panorámico del auto.“¿Cómo haces compatible tu vida de escenario con la vida musical?”, le preguntamos. “Es muy difícil”, nos dice, “casi no he sacado canciones, porque sí son dos disciplinas muy celosas. Hacer música necesita mucho tiempo invisible, porque grabas la canción en dos o tres horas, la compusiste en cinco, pero luego viene el trabajo de verdad: toda la promoción; después de componer llega el trabajo de videoclips, plataformas, convencer a la gente de que es un buen producto. El cine es distinto, te devora dos meses, terminas y pasas página”.

Total look, ZEGNA.

Nos explica cómo se organiza con el tiempo: “Siento que el trabajo ha tomado el control de mi vida. Mi agenda se crea a través del trabajo”. Y apunta: “Por ejemplo, me comprometí hace poco —con la actriz Karena Flores— y no tengo fecha para la boda, no tengo nada, porque estoy filmando…”. Se quiere casar, pero no puede. Lo urgente no da paso a lo importante.

Los que le conocen señalan que es muy ordenado, casi obsesivo. “La verdad sí me gusta mucho el orden, la limpieza, que esté todo acomodado, también la estética; no duermo bien si las cosas no están acomodadas en mi casa, no puedo irme a la cama si hay una cuchara sucia. Por eso Karena me aceptó el anillo”, dice mientras sonrie reflexivo.

Traje de tres piezas, HAVOC.

Le dio el anillo en una playa de Punta Mita y al día siguiente llegaron las dos familias. “Celebramos el amor”, declara. Es feliz de que ella también sea actriz; cree que no podría vivir con una abogada comentando sobre leyes o sentencias. “A mí me gusta platicar del cielo, de la música, las plantas, los gestos”. También el deporte: “sobre todo jugar golf y en el mar, surf, wakeboarding, kitesurf, y en la Ciudad de México, como no hay eso, practico el golf.

El golf me roba mucho tiempo, pero me gusta. Es como una terapia válida, me distrae, dejo de pensar en guiones, producciones, y con el golf, surfeando o en la nieve, pienso en otras cosas y me hace bien. Y te olvidas de los impuestos sobre la renta”. La gastronomía la disfruta, confiesa: “me encanta comer. Por ejemplo, en Ciudad de México me gusta comer en San Ángel Inn, que es un clásico, el lugar se me hace maravilloso. Otro, también de mi agrado, es Casa D’Amico, en la zona de Polanco, una pasta, una focaccia, un risotto, una pizza. Aunque también disfruto mucho los tacos de la calle, los de guisado con pechuga de pollo, con arroz, salsita…”. Estas ideas ya le abren el apetito, tanto como para subirse a su auto e ir por unos tacos.

Ahora posa junto al volante para las fotos. Y hablamos de autos: “me gustan mucho los autos y sobre todo Alfa Romeo, ya que siempre he tenido una conexión muy especial con esta marca. Desde pequeño, yo recuerdo mucho que un buen amigo de mi papá se compró un Alfa Romeo que acababa de llegar a México e hicieron una cena para conocer el auto. Mi papá es italiano. Alfa Romeo es como si alguien en Europa te dice que han abierto una taquería debajo de su casa, todos vamos. Me acuerdo de que al abrir la puerta mi padre me dijo: ‘mira qué pesada es la puerta’. Se me quedó grabado. Toda la vida, para mí, ha sido un sueño colaborar con Alfa Romeo y formar parte de la misma familia. “Hoy, ese sueño se hizo realidad, ya que me convertí en su embajador, algo que representa un orgullo enorme”. Es un auto elegante, potente, aspiracional, con un diseño emocional; se maneja de manera muy cómoda. Hicimos una prueba en una pista en Toluca y la seguridad de ese coche es impresionante: las luces, el logo de Alfa Romeo, la placa, agarras el volante y sientes que tiene poder”. Y en eso le dejamos manejando su vida. Estrena también serie con Netflix antes de que acabe el año, gira, nuevos proyectos, y se expresa con satisfacción: “me gusta lo que hago, quiero familia, quiero hijos y hay que trabajar”.

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