Por: Izaskun Esquinca
La imagen es inconfundible: las imponentes columnas de mármol, la monumental estatua de Abraham Lincoln y una de las vistas más espectaculares del National Mall de Washington D. C. Sin embargo, pocos imaginan que debajo de este ícono estadounidense existe un enorme espacio que permaneció oculto durante más de un siglo y que, por primera vez, puede ser visitado por el público.
Se trata del Lincoln Memorial Undercroft, un recorrido subterráneo inaugurado recientemente que permite acceder a los cimientos del monumento y descubrir la historia detrás de su construcción. Lo que durante décadas fue únicamente una estructura de soporte se ha transformado en una experiencia inmersiva que revela una faceta completamente distinta de uno de los monumentos más emblemáticos del mundo.

Con una superficie cercana a los 1,400 metros cuadrados, el Undercroft sorprende por sus enormes columnas de concreto, que sostienen el peso del memorial, y por una serie de exhibiciones multimedia que explican cómo fue construido el edificio y el papel que ha desempeñado en algunos de los momentos más importantes de la historia de Estados Unidos.
Uno de los mayores atractivos de la visita son las réplicas de los grafitis, caricaturas e inscripciones realizadas por los propios trabajadores que levantaron el monumento hace más de cien años. Estos trazos, ocultos durante generaciones, ofrecen una mirada mucho más humana a una obra considerada símbolo de la democracia estadounidense.

La experiencia también incorpora proyecciones audiovisuales, recursos interactivos y material histórico que recuerdan algunos de los acontecimientos que marcaron al Lincoln Memorial, como su papel en el movimiento por los derechos civiles y los discursos que cambiaron el rumbo del país. Más que recorrer un monumento, el visitante puede comprender cómo este espacio se convirtió en escenario de algunos de los episodios más trascendentes del siglo XX.

Lo mejor de todo es que la entrada es gratuita, aunque es necesario reservar con anticipación el día y la hora de la visita a través de la plataforma Recreation.gov. Esta medida busca controlar el acceso a uno de los nuevos atractivos turísticos que promete convertirse en un imprescindible para quienes visiten la capital estadounidense. Sin duda, este nuevo espacio de visita es la excusa perfecta para volver a la capital estadounidense o descubrirla por primera vez.
