Carolina Chávez
La apertura de Intermoda confirmó que la moda mexicana atraviesa un momento de especial vitalidad. La edición reunió a diseñadores, compradores, empresarios y especialistas de la industria en una plataforma que continúa consolidándose como uno de los encuentros más relevantes para el desarrollo del sector en América Latina. Entre las propuestas que marcaron la jornada inaugural, el cierre estuvo a cargo de Casa Goñi, cuya presentación convirtió la pasarela en un ejercicio de identidad cultural.
Lejos de limitarse a la exhibición de prendas, la firma construyó una experiencia escénica donde la moda convivió con algunos de los símbolos más representativos de la tradición mexicana. Un espectáculo de escaramuza, la presencia de un mariachi en vivo y una narrativa visual inspirada en las raíces del país acompañaron una colección que reivindicó la elegancia masculina desde una mirada profundamente local.




El resultado fue una celebración del orgullo por lo hecho en México, entendiendo el lujo como una expresión que nace del oficio, la memoria y la excelencia artesanal. Esa misma visión atraviesa el trabajo de Casa Goñi, firma mexicana que ha construido su identidad a partir del diálogo entre la tradición y una sensibilidad contemporánea.
Inspirada en la fuerza, la elegancia y el espíritu ecuestre, la marca desarrolla piezas donde la piel, la plata y el trabajo hecho a mano ocupan un lugar central. Cada creación refleja un profundo respeto por los materiales, el detalle y las técnicas artesanales, consolidando una propuesta que interpreta el lujo desde una perspectiva auténticamente mexicana.


La colección presentada en Intermoda retomó esos principios para proyectarlos sobre una idea de masculinidad que encuentra sofisticación en la sobriedad, el carácter y la herencia cultural. Lejos de recurrir al folclor como recurso estético, la propuesta transformó elementos tradicionales en códigos contemporáneos capaces de dialogar con el diseño actual.
El cierre de la pasarela sintetizó ese planteamiento. Mientras el mariachi interpretaba las últimas piezas musicales y la escaramuza ocupaba el escenario, los modelos realizaron el recorrido final en uno de los momentos más emotivos de la noche. La ovación del público confirmó que la colección había trascendido el formato convencional de desfile para convertirse en una puesta en escena donde moda, artesanía y cultura compartieron un mismo lenguaje.


Con esta presentación, Casa Goñi clausuró la primera jornada de desfiles de diseñadores mexicanos en Intermoda; también dejó una reflexión sobre el lugar que hoy ocupa la moda nacional: una industria capaz de construir lujo desde su propia identidad, reivindicando el talento, los oficios y la riqueza cultural que distinguen a México.
