IZASKUN ESQUINCA
FOTOGRAFÍA CORTESÍA DE LA MARCA
Ocupar un espacio en Watches & Wonders, la feria de alta relojería por excelencia, es para unos cuantos, y que ese espacio de exhibición se localice en una de las entradas principales del recinto ferial es un privilegio. Así comenzó este año para la firma suiza y platicamos con su líder, que se describe a sí mismo como “un adicto al trabajo, quizás demasiado”, pues para él la marca es como un tercer hijo al que hay que cuidar.
Algo que él hace muy bien desde que, en 2018, fuera nombrado director ejecutivo para la marca creadora del Worldtimer, uno de sus relojes favoritos, aunque por motivos personales prefiere el Highlife Perpetual Calendar de oro. Neils nos cuenta la exitosa evolución de la marca durante estos años.
¿Qué representa para la marca este nuevo espacio?
Cada año es importante para nosotros, pero este tiene un significado especial. Durante los últimos tres años participamos en un formato híbrido que nos permitió exhibir la marca sin asumir todos los costos de una presencia tradicional. Sin embargo, desde nuestra primera participación tuvimos una gran respuesta y nos posicionamos entre las marcas con más citas durante la feria. Era el momento adecuado para dar el siguiente paso. Este nuevo espacio refleja mejor quiénes somos hoy y el crecimiento que hemos experimentado.
¿Cuál es la gran novedad que presentan este año?
Sin duda, el nuevo Worldtimer Manufacture. Es uno de los relojes más icónicos de nuestra colección. Lo presentamos por primera vez hace 14 años y sigue siendo uno de nuestros mayores éxitos. Es un reloj que se reconoce a distancia y que vende entre 3,000 y 3,500 piezas al año.
¿Cómo se mejora un reloj tan exitoso sin perder su esencia?
Fue precisamente el reto. Pedí a mi equipo que analizara todos los comentarios de clientes, redes sociales y videos especializados para identificar las principales críticas. Encontramos tres aspectos recurrentes: el tamaño de la caja, la visibilidad del disco de ciudades y la reserva de marcha. El nuevo modelo responde a esos tres puntos sin perder el ADN visual que hace reconocible a un Worldtimer de Frederique Constant.
¿Qué características destacan en esta nueva generación?
Ahora cuenta con una caja de 40 mm, una reserva de marcha de 72 horas y, por primera vez, un brazalete integrado de cinco eslabones. Mantuvimos el color azul que más gusta a nuestros clientes, aunque con una tonalidad ligeramente más oscura.

¿Cómo logran mantener precios competitivos frente a otras marcas?
Nuestra ventaja es la eficiencia industrial. El movimiento base de la familia FC-700 lleva más de 20 años en producción. Para aumentar la reserva de marcha utilizamos el 96% de los mismos componentes, lo que garantiza calidad, facilidad de servicio y costos controlados. Además, nuestra filosofía siempre ha sido destinar más recursos al producto que al marketing.
Este año también lanzaron la colección femenina Manchette. ¿Qué representa para la marca?
Es un relanzamiento inspirado en un modelo que tuvimos hace más de dos décadas. Nuestro diseñador principal trabajó en esta reinterpretación antes de fallecer el año pasado. Fue un proyecto muy especial para todos. Quisimos conservar el espíritu original, pero con una ejecución contemporánea y refinada. El resultado ha sido extraordinario; es una de las colecciones femeninas más exitosas que hemos lanzado en los últimos 14 años.
¿A qué atribuye el éxito de este tipo de relojes con inspiración vintage?
Existe un fuerte interés por los diseños con carácter histórico. Marcas como Piaget y Cartier han demostrado que esta tendencia conecta muy bien con los consumidores. Nosotros quisimos ofrecer esa estética con un enfoque más accesible, manteniendo una gran calidad de ejecución.
¿Qué papel juega la Generación Z en la industria relojera actual?
Es una generación muy interesante. Aunque muchas veces se piensa que no está interesada en la relojería, nuestros estudios muestran lo contrario. En mercados como Alemania, la Generación Z es la más dispuesta a ahorrar más de mil euros para comprar un reloj de lujo. Tal vez no puedan acceder fácilmente a una casa o un automóvil, pero sí a una pieza de relojería que represente un lujo alcanzable.
¿Qué tan importante es México para Frederique Constant?
México es uno de los mercados con mayor potencial para nosotros. Tiene una gran población, una comunidad de coleccionistas sofisticada, excelentes distribuidores y eventos especializados de alto nivel. Además, la economía sigue creciendo y existe un genuino interés por la relojería. No veo razones para que la marca no continúe creciendo aquí.
Finalmente, ¿qué significa el tiempo para usted?
Crear recuerdos y ser feliz. El tiempo es relativo, pero las experiencias y los momentos que compartimos permanecen para siempre.
