Durante seis noches, Harry Styles convirtió su residencia Together, Together en Ciudad de México en un recorrido por distintas facetas de su guardarropa. Detrás de esta narrativa visual también está Harry Lambert, su estilista, cuya mirada ha sido fundamental para construir la identidad de los looks y encontrar el equilibrio entre referencias, color, sastrería y ese espíritu lúdico tan asociado al cantante. Dior, Celine, Chanel y Prada acompañaron cada presentación con propuestas distintas, pero conectadas por una misma visión.

La primera noche abrió con Dior, de Jonathan Anderson, y una combinación de colores complementarios que parecía diseñada para dialogar con las luces del escenario: saco rosa pastel, chaleco de lentejuelas doradas y rosas, pantalón verde esmeralda y una camisa blanca que equilibró el conjunto. Una entrada luminosa y decididamente teatral.

Para la segunda fecha, Celine llevó a Styles hacia una imagen más sobria, construida con pantalón y camisa negros y un saco rojo. La corbata, estampada con flores amarillas, azules y rojas, rompió la seriedad del conjunto con esa dosis de irreverencia que suele aparecer en sus elecciones. En la tercera noche, Chanel, bajo la dirección de Matthieu Blazy, tomó una ruta romántica con un traje sastre cubierto de rosas, camisa y corbata beige y zapatos negros.

Celine regresó en la cuarta presentación con una propuesta de aire clásico: pantalones blancos de silueta holgada, saco negro y una camisa amarilla estampada con páginas de periódico, acompañada por una corbata de rayas negras y amarillas. Para la quinta, Prada cambió las proporciones con una silueta más ajustada: camisa roja, traje gris y una corbata blanca intervenida con un gráfico de labios que evocó la estética de los noventa y los primeros años de los dos mil.

El cierre volvió a Chanel con un traje de tweed, uno de los códigos más reconocibles de la casa, acompañado por una camisa en tono durazno muy claro y bordados florales con pedrería. Seis noches, seis lecturas distintas y una misma sensibilidad detrás: la de Lambert, quien junto con Styles convierte cada aparición en una conversación entre música, moda y memoria. Más que vestir un concierto, ambos construyen una identidad visual que cambia de forma cada noche sin perder su esencia.
Créditos fotos: vía @harry_lambert
