Hay romances que siguen las reglas y otros que prefieren incendiar el guion. Vendetta, el nuevo dúo de fragancias de Valentino Beauty, llega para celebrar precisamente estos últimos: los amores impulsivos, magnéticos y un tanto temerarios. Se trata del primer lanzamiento de perfumería de prestigio de la Maison en seis años y, al mismo tiempo, de un guiño al aroma original creado por Valentino Garavani en 1991. Su propuesta parte de una idea sencilla pero poderosa: recuperar la profundidad emocional y la autenticidad de los sentimientos en un mundo donde el romance parece haberse vuelto demasiado predecible.

La campaña lleva esta narrativa al extremo con dos protagonistas que difícilmente podrían resultar más magnéticos: Dakota Johnson y Alexander Skarsgård, fotografiados por la reconocida dupla Inez & Vinoodh. La pareja protagoniza una fuga contemporánea marcada por el instinto, la libertad y esa actitud de “nosotros contra el mundo” que convierte cualquier escapada en una aventura. La historia, construida entre intimidad y modernidad, continuará próximamente en un cortometraje que promete llevar todavía más lejos el universo de Vendetta.

El dúo está compuesto por dos fragancias con personalidad propia, pero conectadas por una misma energía. Vendetta Donna, creada por los perfumistas Dominique Ropion y Andrew Everett, se mueve entre lo floral, gourmand y amaderado, con el nardo como protagonista absoluto. Su particular Nardo Osmobloom™, obtenido mediante la tecnología de extracción Air-Capture, se combina con un chispeante acorde de néctar de naranja roja con matices salados y un fondo de sándalo cremoso. El resultado es tan intenso como su frasco rojo, una referencia directa al tono emblemático de Valentino.

En el territorio masculino, Vendetta Uomo, creada por la maestra perfumista Marie Salamagne, apuesta por un amaderado especiado gourmand de marcada sensualidad. El recorrido comienza con extracto de CO₂ de jengibre de Perú y cítricos italianos, para después revelar un cálido acorde de licor de canela y terminar sobre una base de pachulí puro y maderas carnales. Es una composición pensada para proyectar confianza, vitalidad y ese magnetismo que no necesita demasiadas explicaciones.
Y como en toda historia de Valentino, la estética también juega su partida. Los frascos de Vendetta reinterpretan la herencia de la Maison desde una mirada gráfica y contemporánea: una audaz V estructura la silueta, mientras la tapa plisada evoca los característicos pliegues de la alta costura de Valentino. Dos frascos, dos personalidades y una misma declaración: la pasión no está hecha para pasar desapercibida. Vendetta llega para recordarnos que, cuando la química es real, el mundo puede esperar.
