Hacienda Patrón, donde nace el tequila

Entre campos de agave, huertos de limón y naranja y el paisaje característico de Los Altos de Jalisco, Atotonilco el Alto guarda uno de esos lugares que difícilmente aparecen en una ruta turística convencional. Aquí se ubica Hacienda Patrón, el lugar donde nace el tequila Patrón, una destilería que combina la tradición de una hacienda mexicana con una arquitectura contemporánea, patios, jardines, fuentes y un trabajo artesanal que se percibe en cada rincón. El acceso es privado y, por lo general, está reservado para invitados de la marca, como la revista Gentleman México, que disfrutamos cada momento y recorrimos todos los rincones de esta honorable Hacienda.

Dentro de la hacienda ocurre, literalmente, la magia. El recorrido permite conocer desde la cocción del agave azul hasta la molienda, fermentación, destilación y añejamiento, pero uno de los momentos más interesantes llega frente a la tahona, una rueda de piedra volcánica gigantesca que tritura el agave cocido y mantiene vivo uno de los métodos tradicionales de elaboración. La experiencia incluso puede convertirse en una pequeña lección para el paladar, con catas comparativas entre tequilas elaborados mediante tahona y aquellos producidos con molino.

El viaje también sale de la hacienda para acercarse al origen de la materia prima. Todo el agave utilizado por Patrón se adquiere a ranchos externos, como Rancho San Ramón, de la familia Plasencia, con quienes la marca mantiene una relación de alrededor de 40 años. En esta zona de Jalisco, el paisaje está marcado por el agave, pero también por los cítricos, con extensos huertos de limón y naranja que forman parte de la identidad agrícola de Atotonilco el Alto.

Y si la destilería explica cómo se hace el tequila, La Casona muestra cómo se vive alrededor de él. Este alojamiento privado para invitados abrió en 2017 con 20 suites y recientemente amplió su propuesta con 17 suites adicionales, además de un restaurante y el famoso Copper Bar. No es un hotel convencional ni funciona con reservas abiertas al público, sino como una extensión de la experiencia Patrón, donde la gastronomía, la coctelería y el descanso acompañan los recorridos por la destilería.

La visita termina entendiendo que Hacienda Patrón no es simplemente el lugar donde se produce una botella. Es un universo construido alrededor del tequila, desde la tierra y los productores que cultivan el agave hasta la piedra de la tahona, las barricas, la cocina y la copa final. Una experiencia que permite descubrir Los Altos de Jalisco desde una perspectiva distinta, mucho más íntima, y comprobar que detrás de un buen tequila también existe un paisaje, una historia y muchas manos.

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