5 martinis de película para brindar en CDMX

1. Vesper Martini, el cóctel de James Bond

Si alguien convirtió el martini en una declaración de estilo, ese fue James Bond. En Casino Royale, el agente británico presenta el Vesper, una mezcla de ginebra, vodka y Kina Lillet que lleva el nombre de Vesper Lynd, su compañera de aventura. Frío, potente y con una piel de limón como único adorno, es el trago ideal para sentirse en una misión secreta, aunque el único objetivo sea encontrar mesa. Para recrear el ritual en CDMX, puedes visitar Owl Bar, en la Condesa, y preguntar por un Vesper o una interpretación de la casa. Porque el glamour de 007 empieza con el primer sorbo, no con la persecución en Aston Martin.

2. Martini seco, el favorito de The Thin Man

Mucho antes de que Bond popularizara su famosa orden, The Thin Man (1934) ya había convertido el martini seco en una estrella. Nick Charles, el detective interpretado por William Powell, presume su técnica para preparar el cóctel y demuestra que resolver misterios combina muy bien con una buena copa. Para probar un martini clásico en un ambiente de coctelería contemporánea, apunta Licorería Limantour, en Álvaro Obregón 106, en la Roma Norte. Pide una versión seca y deja que el bartender se encargue de los detalles, porque hasta una aceituna puede tener su misterio.

3. Martini clásico, con el encanto de Marilyn Monroe

Marilyn Monroe también dejó su huella en la historia del martini con The Seven Year Itch (1955). Su personaje acepta probar la mezcla de ginebra y vermut, pero pronto descubre que la sofisticación no está reñida con tener gustos propios. La escena combina humor, glamour y una copa que parece diseñada para acompañar cualquier conversación de película. Para entrar en ese espíritu, King Cole Bar, en el hotel The St. Regis Mexico City, sobre Paseo de la Reforma 439, es una opción para buscar un martini de ginebra en una atmósfera de hotel clásico. Eso sí, nada de añadir azúcar sin consultar al bartender.

4. Vodka Martini, agitado y no mezclado

En Goldfinger (1964), James Bond hizo historia con una frase que sobrevivió a todas sus misiones, “shaken, not stirred”, agitado, no mezclado. Su vodka martini se convirtió en una de las órdenes más reconocibles del cine y en un símbolo de elegancia británica. Aunque muchos bartenders prefieren mezclar el martini clásico con cuchara para preservar su textura y claridad, aquí la regla es pedirlo como más te guste. La próxima vez que quieras discutir el método como si fueras un experto, visita Baltra Bar, en Iztaccíhuatl 36D, en la Condesa, y pregunta por un vodka martini preparado a tu medida. El debate sobre la técnica queda abierto, pero lo importante es que llegue bien frío.

5. Appletini, el giro moderno de The Social Network

Para cerrar la ruta, toca darle un giro al clásico con el Appletini, el martini de manzana que aparece en The Social Network (2010). En la película, Sean Parker, interpretado por Justin Timberlake, lo convierte en parte de su personaje, un emprendedor que vende futuro mientras brinda con un cóctel verde y llamativo. Dulce, ácido y con un punto descarado, es la alternativa para quienes prefieren salir del territorio de la ginebra y el vermut. En CDMX puedes acercarte a FORM + MATTER (FO+MA), en San Luis Potosí 37, en la Roma Norte, y preguntar si pueden preparar un Appletini o una versión propia con manzana. Cinco películas, cinco personalidades y una excusa estupenda para descubrir qué cóctel va más contigo.

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