Izaskun Esquinca
Una de las firmas independientes más respetadas y celebradas, H. Moser & Cie. nos presenta una misma complicación con tres personalidades. Se trata del mecanismo de segundos retrógrados de 30 segundos, una interpretación que convierte la lectura del tiempo en una coreografía mecánica y que ahora encuentra tres expresiones dentro de las colecciones Endeavour, Streamliner, Pioneer.
El principio es el mismo en los tres guardatiempos: una manecilla de segundos recorre un arco durante 30 segundos para después regresar instantáneamente a cero y comenzar de nuevo. Para hacerlo posible, H. Moser & Cie. emplea una doble leva de caracol que controla el recorrido y la liberación de la energía almacenada por un muelle. Un disco bicolor situado debajo de la leva permite distinguir visualmente cada uno de los dos periodos de 30 segundos.

La propuesta más técnica es el Pioneer Skeleton Retrograde Seconds, donde la caja de acero de 40 mm deja al descubierto una arquitectura completamente esqueletizada, puentes y ruedas crean diferentes planos y perspectivas. El acabado antracita contrasta con las manecillas e índices dorados, mientras el mecanismo retrógrado se convierte en protagonista absoluto. En su interior trabaja el calibre automático de manufactura HMC 251 con reserva de marcha mínima de tres días.
En el Streamliner Retrograde Seconds, la misma complicación adopta un lenguaje contemporáneo. La caja de acero de 40 mm se integra con un brazalete del mismo material, mientras la carátula Midnight Blue fumé enfatiza las líneas fluidas de esta colección. A las 6 horas, el indicador retrógrado establece un interesante contraste entre la continuidad de las curvas y el movimiento repentino de la manecilla. El calibre automático HMC 252, con módulo retrógrado de 30 segundos desarrollado por Agenhor SA, ofrece tres días de reserva de marcha.
Finalmente, la tercera interpretación corresponde al Endeavour Retrograde Seconds, que lleva la complicación hacia un territorio más elegante. Su caja de acero de 40 mm enmarca una carátula Blackor fumé con acabado sunburst e índices facetados. El indicador de segundos a las 6 horas rompe discretamente la sobriedad de la composición. Al igual que el Streamliner, incorpora el calibre HMC 252 que ofrece una reserva de marcha mínima de tres días. Sin duda, estas tres piezas reflejan la experiencia técnica de la firma suiza, donde una complicación no tiene por qué estar atada a una sola estética. Los guardatiempos están disponibles en EMWA, Berger Joyeros y Torres Joyas.
