El desierto tiene su propio lenguaje y el océano marca su propio ritmo. En ese encuentro de paisajes, CHANEL encuentra el escenario para escribir un nuevo capítulo en México con la apertura de su boutique en Ánima Village, en Los Cabos. La Maison aterriza en uno de los destinos más exclusivos del país con un espacio que conecta su universo creativo con la belleza natural de Baja California, apostando por una elegancia contemporánea que no necesita demasiados artificios para hacerse notar.

Con 170 metros cuadrados de superficie interior y una terraza adicional de 200 metros cuadrados, la boutique propone una experiencia que va más allá de descubrir las últimas colecciones. Su arquitectura abierta celebra la artesanía mexicana mediante materiales locales y acabados realizados por manos expertas del país. El mármol travertino aporta carácter a los interiores, mientras que el tweed en la tapicería de sillones y sillas introduce uno de los códigos más reconocibles de la firma. El resultado es un ambiente cálido y sofisticado, donde cada textura tiene algo que contar.

El recorrido reúne bolsos, zapatos, accesorios, eyewear y piezas de prêt-à-porter de la colección Otoño-Invierno 2026, presentada bajo la visión creativa de Matthieu Blazy. La propuesta establece un diálogo entre lo natural y lo artificial, con matices iridiscentes, referencias impresionistas y nuevas interpretaciones del emblemático traje CHANEL. El tweed vuelve a demostrar su capacidad para reinventarse, esta vez acompañado de tejidos de punto acanalado y entramados que exploran distintas formas de expresión.

La relojería y la joyería fina también tienen su propio espacio dentro de la boutique. A un costado de la entrada, un salón reúne colecciones emblemáticas como COCO CRUSH, N°5 y CAMÉLIA, además de creaciones relojeras como J12 y PREMIÈRE. Aquí, la creatividad y la excelencia técnica se encuentran con el savoir-faire de la Maison, recordando que el universo CHANEL no se limita a la moda, sino que abarca distintas formas de entender el diseño y el tiempo.

La experiencia termina —o quizá apenas comienza— en una terraza de 200 metros cuadrados, organizada alrededor de una barra central y abierta hacia el océano Pacífico. Un espacio pensado para prolongar la visita al aire libre, con el paisaje de Los Cabos como telón de fondo. Ubicada en Ánima Village, sobre la carretera Transpeninsular, la nueva boutique abre todos los días de 11:00 a 21:00 horas y confirma que, entre el desierto y el mar, la elegancia también sabe encontrar su lugar.
