Audemars Piguet, líneas audaces

“Audemars Piguet siempre se ha mantenido arraigada en el pasado y con la mirada puesta en el futuro” son las palabras que dice Ilaria Resta CEO de Audemars Piguet al presentar el nuevo reloj Neo Frame Horas Saltantes. Pero para entender está pieza presentada en su AP Social Club este año, vale la pena dar una vuelta al pasado y remontarnos a la época del movimiento estilístico denominado Streamline de los años 30, donde se enfatizaron las líneas horizontales con formas curvas y redondeadas. Este movimiento paso rápidamente de la arquitectura a los objetos entre ellos los relojes uno de eso modelos desarrollados en 1929, con el nombre de Premodelo 1271, es la inspiración directa del nuevo Neo Frame de Audemars Piguet que lleva por supuesto, una complicación de horas saltantes que ya ha conquistado a los coleccionsitas y expertos en el tema.

Hablemos primeramente de la parte estética de la pieza que es, en esencia, un ejercicio de reinterpretación. La caja rectangular de proporciones contenidas pero gran presencia que recupera el lenguaje aerodinámico del Streamline Moderne: líneas alargadas, curvas suaves y una sensación de fluidez que recuerda a los grandes transatlánticos y trenes de la era industrial. Realizada en oro rosa de 18 quilates, la caja está flanqueada por ocho gallones verticales a cada lado, un detalle distintivo que refuerza su carácter arquitectónico. El contraste llega con la carátula de zafiro tratada con PVD negro, donde dos ventanillas doradas marcan horas y minutos, eliminando cualquier distracción visual. Claramente la forma y la función dialogan en la sintonía de la elegancia.

El conjunto se completa con una correa de piel de becerro negra texturizada, integrada de forma orgánica con la caja, subrayando ese aire vintage reinterpretado con códigos contemporáneos. Incluso la construcción de la carátula, sin marco metálico en ciertos puntos, responde a una innovación técnica que permite mantener la pureza del diseño sin comprometer la hermeticidad. Pero si la estética mira al pasado, la mecánica proyecta el futuro. En el interior late el nuevo calibre 7122, el primer movimiento automático con horas saltantes desarrollado íntegramente por Audemars Piguet. Basado en la arquitectura del calibre 7121, este mecanismo introduce una indicación de hora saltante instantánea combinada con un minutero de arrastre, una complicación que transforma la lectura del tiempo en un gesto casi digital, adelantado a su época.

Con una reserva de marcha de 52 horas y una frecuencia de 4 Hz, el calibre 7122 destaca también por su robustez. Incorpora un sistema de amortiguación patentado que evita desajustes en el salto horario en caso de impacto, mientras que el uso de materiales como titanio para el disco de horas y aluminio para el de minutos mejora su resistencia y lo hace muy ligero. A través del fondo de zafiro, el movimiento revela acabados de alta relojería como Côtes de Genève y satinado, junto con una masa oscilante en oro rosa que retoma el motivo de gallones, creando una coherencia estética total entre exterior e interior.

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