Cuando Bulova presentó el CURV en 2016, el mundo de la relojería contemporánea encontró un nuevo referente. No solo se trataba de un diseño atractivo: era el primer cronógrafo del mundo con calibre curvo, un logro técnico que reformuló por completo la ergonomía y la estética de los relojes deportivos modernos. Su silueta estilizada y su caja ultradelgada demostraron que la ingeniería podía ser tan espectacular como la propia estética.
A lo largo de los años, la colección ha sumado versiones que subrayan su carácter adelantado a su tiempo: desde modelos esqueletados que revelan la curvatura del movimiento, hasta ejecuciones con brazaletes integrados que abrazan la muñeca con un ajuste impecable. Sin embargo, ninguna de ellas había llegado tan lejos como la nueva edición especial que Bulova presenta este año. Para celebrar sus primeros 150 años, Bulova lanza el CURV 150th Anniversary Limited Edition, una versión que lleva el sello inequívoco de la innovación.
El reloj utiliza por vez primera fibra de carbono en la construcción de la caja, un material conocido por su resistencia extrema y su ligereza, al que se le han añadido partículas de oro integradas en la fibra, creando un patrón único e irrepetible en cada pieza. El diámetro de 44 mm potencia su presencia en la muñeca, mientras que el cristal de zafiro de doble curvatura refuerza la identidad que dio nombre a este icono de Bulova. La carátula presenta un diseño multicapa que permite apreciar la arquitectura del movimiento y, al girar la pieza, el fondo de cristal revela nuevamente el calibre curvo en todo su esplendor. En su interior late el calibre NR20, movimiento de cuarzo de alta precisión, reconocido por su exactitud superior y su rendimiento excepcional.
El resultado es un cronógrafo que no solo redefine la estética deportiva, sino que reafirma la filosofía de Bulova: romper las reglas para construir algo que nadie más se atreva a imaginar. Desde colecciones emblemáticas como la Archive Series, el revolucionario Precisionist, hasta el propio CURV, Bulova mantiene vivo un legado que combina elegancia clásica con una visión audaz del futuro. Este aniversario y la llegada del nuevo CURV no solo celebra el siglo y medio de historia, sino la promesa de seguir evolucionando, perfeccionando sus movimientos, y explorando nuevos límites en el arte de medir el tiempo.
