Defender OCTA Black no es solo un vehículo: es una declaración de carácter, una promesa de poder y una invitación a ir más allá de cualquier límite conocido. Inspirado en décadas de exploración extrema y en el espíritu de las competiciones off-road más demandantes del mundo, Defender OCTA encarna la esencia del todoterreno definitivo. Desde los caminos más salvajes hasta los desiertos infinitos, ha sido concebido para resistir, avanzar y conquistar, con una obsesión clara: crear el Defender más capaz, poderoso y emocional jamás construido.

En su corazón late un motor V8 que entrega potencia inmediata y un desempeño visceral. No se trata solo de cifras, sino de sensaciones: cada aceleración despierta una conexión intensa entre máquina y conductor, dentro y fuera del asfalto. La avanzada suspensión y el exclusivo OCTA Mode elevan la experiencia a un nuevo estándar en el segmento, ofreciendo estabilidad, tracción y control incluso en dunas, rocas, barro o superficies impredecibles donde otros simplemente no pueden continuar.

El diseño exterior refleja esta filosofía sin concesiones. Musculoso, dominante y auténtico, Defender OCTA alcanza su máxima expresión estética en la versión Black. Más de 30 elementos exteriores adoptan acabados Gloss Black y Satin Black, creando una presencia monocromática que irradia misterio, sofisticación y actitud absoluta. El Narvik Black —el negro más puro de la paleta Defender— intensifica su carácter imponente, mientras las ruedas oscurecidas y los acentos técnicos subrayan su naturaleza extrema.

En el interior, OCTA y OCTA Black introducen una nueva dimensión de lujo resistente. Materiales premium como la piel Semi-Aniline Ebony con Kvadrat™, perforaciones exclusivas y acabados sofisticados envuelven a conductor y pasajeros en un ambiente refinado pero preparado para la aventura. Es un habitáculo donde la comodidad convive con la dureza, pensado para largas travesías y desafíos épicos sin renunciar a la elegancia.

La experiencia sensorial culmina con los innovadores Body and Soul Seats, que permiten sentir la música tanto como escucharla, transformando cada trayecto en una vivencia inmersiva y casi física. Defender OCTA mira al futuro sin olvidar su legado forjado en expediciones y pruebas extremas. En su versión Black, esa herencia se vuelve aún más audaz: es el todoterreno que no pide permiso, no pasa desapercibido y redefine el lujo cuando la aventura no tiene límites.

