Descubre Four Seasons Resort Scottsdale at Troon North

Enclavado en 16 hectáreas de paisaje desértico, el resort fue concebido para integrarse armónicamente con su entorno, ofreciendo una conexión íntima con la tierra y celebrando tanto el patrimonio local como los elementos inspirados en el pueblo indígena Hohokam.

El resort despliega una arquitectura que refleja las formas orgánicas de las rocas y cactus de la región, mientras los tonos cálidos y las texturas naturales evocan una profunda sensación de arraigo. Los huéspedes son invitados a explorar este ecosistema singular a través de caminatas guiadas, ascensos al Pinnacle Peak o simplemente contemplando el atardecer desde la privacidad de su terraza, cuando el desierto se tiñe de oro, cobre y violeta.

Ubicado junto a los reconocidos campos de golf diseñados por Weiskopf & Morrish, el resort ofrece también un spa sereno, piscinas multinivel de agua salada, un centro fitness completamente equipado y múltiples actividades enfocadas en el bienestar físico y mental. Su oferta gastronómica, compuesta por cuatro restaurantes y bares, presenta una gama de sabores únicos. Ya sea cenando bajo las estrellas o disfrutando de un coctel con vista, las experiencias culinarias son tan memorables como el paisaje que las rodea.


Donde hoy se erige el elegante Four Seasons Resort Scottsdale, alguna vez se extendía el histórico Crescent Moon Ranch. Esta propiedad, ubicada en la espectacular zona de Pinnacle Peak, fue concebida en la década de 1940 por el visionario constructor George Ellis para la heredera de cereales Lois Kellogg Maury. Con un estilo arquitectónico que combinaba adobe y madera de secuoya, el rancho incluía una casa principal, dos casas de huéspedes y un bunkhouse, que Maury convirtió en un exclusivo centro de formación social para jóvenes de la alta sociedad. Además de sus actividades educativas, el rancho también ofrecía alojamiento temporal a visitantes estacionales en sus 51 hectáreas de terreno desértico.

Décadas después, en 1967, la propiedad fue vendida a Gordon Ingebritson, un empresario del sector asegurador, desarrollador inmobiliario, ranchero y filántropo. El nombre de “Crescent Moon” permaneció asociado al lugar incluso después de que la propiedad fuera vendida a un desarrollador para convertirse en el actual Four Seasons Resort Scottsdale at Troon North. Ingebritson se mostró satisfecho al saber que sería Four Seasons quien construiría en el terreno del antiguo rancho, confiando en que la marca preservaría la integridad y el carácter del entorno natural. Aunque Ingebritson falleció en 1996, su familia desempeñó un papel clave en el desarrollo del resort, asegurándose de que se integrara armónicamente con el paisaje desértico circundante. Hoy, Four Seasons conserva el espíritu de aquel pasado pionero, integrando su lujo contemporáneo con la historia y la naturaleza que lo rodea, en un rincón que ha sabido reinventarse sin perder su esencia.


Diseñado para integrarse con el entorno y preservar la belleza de la flora del desierto, el resort alberga 210 habitaciones y suites distribuidas en su mayoría en casitas de uno o dos niveles, al estilo del suroeste estadounidense. La paleta de colores de estas casitas retoma los tonos vivos y vibrantes que emergen en el desierto de Sonora durante su temporada de floración, junto con los matices púrpuras, rosados y anaranjados de sus atardeceres. Caminos serpenteantes, jardines con vegetación autóctona y arquitectura tradicional de adobe acentúan el carácter local y refuerzan el sentido de pertenencia al paisaje.

Inspirado en la flora y geología del desierto, el diseño de Four Seasons Resort Scottsdale at Troon North refleja una estética que honra las formas orgánicas del entorno. La arquitectura del resort recurre a materiales naturales y líneas suaves que se integran con el paisaje. Los terrenos conservan gran parte de la vegetación original del desierto, incluyendo cactus saguaro, mezquites, arbustos de creosota, nopales y agaves. El majestuoso Pinnacle Peak se convierte en el protagonista visual del horizonte, integrando el entorno natural al diseño arquitectónico y ofreciendo un telón de fondo inolvidable para la experiencia del huésped.

Habitaciones


Las habitaciones y suites tipo casita, de Four Seasons Resort Scottsdale at Troon North, ofrecen un equilibrio perfecto entre comodidad y autenticidad. Cada habitación combina lujo con el encanto del suroeste, e incluye balcones o terrazas privadas amuebladas, baños suntuosos y vistas al desierto, las montañas o los jardines del resort. Las chimeneas tipo kiva  (diseño tradicional del suroeste americano con forma redondeada) y las duchas al aire libre permiten una conexión sensorial con el paisaje, mientras que muchas de las habitaciones cuentan además con piscinas privadas que brindan un espacio sereno para observar las puestas de sol tras Pinnacle Peak o simplemente contemplar los cambios de luz sobre el desierto.

Gastronomía
La experiencia culinaria en Four Seasons Resort Scottsdale at Troon North está pensada para deleitar todos los sentidos y capturar la esencia del desierto a través de sabores cuidadosamente seleccionados. Con cuatro restaurantes y bares, el resort ofrece una propuesta diversa que va desde la cocina americana contemporánea hasta creaciones inspiradas en la gastronomía española y latinoamericana.

En el corazón de la oferta gastronómica se encuentra Talavera, un moderno steakhouse española que celebra los sabores tradicionales de España con un enfoque latino. Platillos como la paella insignia del chef, el pulpo español a la parrilla y cortes de carne prime se combinan con postres decadentes elaborados por la chef pastelera Yudith Bustos. La calidez del espacio, su ambiente sofisticado y las impresionantes vistas hacia Pinnacle Peak convierten cada comida en una experiencia memorable, ideal tanto para celebraciones especiales como para cenas románticas.

Talavera también ofrece espacios exclusivos para cenas privadas, como The Gin Room, un salón íntimo con elegancia contemporánea y toques rústicos, y The Wine Room, rodeado de una selecta colección de vinos, donde los chefs curan menús personalizados para ocasiones únicas.

Diseñado por Paul Deusing, Proof Canteen transporta a los comensales a la época del Viejo Oeste y las diligencias. Al cruzar sus puertas, la experiencia se convierte en un recorrido sensorial por los 50 estados de Estados Unidos, como si se tratara de un viaje por carretera a lo largo del país. Cada detalle rinde homenaje a la autenticidad y las tradiciones de aquella época: desde mesas montadas sobre rieles que se extienden hacia la terraza, hasta fotografías en blanco y negro de conductores y trabajadores ferroviarios que decoran las paredes. Ya sea desde una silla en el lounge o desde un banco en la barra, los comensales pueden observar el ir y venir de la cocina abierta, donde los platillos cobran vida entre aromas y sabores, mientras el ambiente del bar vibra con energía.

Su menú combina clásicos de la cocina americana con un toque moderno, utilizando ingredientes locales de temporada. Se destacan sándwiches artesanales, ensaladas frescas y platos abundantes que celebran los sabores regionales. En cuanto a las bebidas, la barra sirve una cuidada selección de cocteles de autor, cervezas locales y una carta de vinos bien pensada, convirtiéndolo en un lugar ideal para relajarse. Con una atmósfera casual y acogedora, es el espacio perfecto para disfrutar de una comida o un trago rodeado de los paisajes del desierto.

Por su parte, Onyx Bar & Lounge, encarna un diseño contemporáneo que se funde con el impresionante entorno desértico. El espacio combina tonos cálidos y terrosos con mobiliario moderno creando una atmósfera acogedora que invita a dejarse llevar por una atmósfera sofisticada y relajada, perfecta para cerrar el día tras explorar el desierto. El menú celebra la creatividad culinaria con una propuesta diversa que pone énfasis en productos de temporada y de origen regional. Entre las opciones destacan pequeñas porciones para compartir —desde tablas de charcutería artesanal hasta mariscos frescos— ideales tanto para picar como para disfrutar de manera individual. La carta de bebidas es igualmente destacada, con cocteles de autor que resaltan sabores locales, una cuidada selección de vinos y una variedad de destilados premium.

En un entorno más casual y relajado, Saguaro Blossom, ubicado junto a la piscina, invita a relajarse en mesas sombreadas con opciones ligeras como ceviches frescos, ensaladas, hamburguesas jugosas y, para el cierre perfecto, sándwiches de helado hechos en casa.

Bienestar y renovación en el corazón del desierto

En Four Seasons Resort Scottsdale, el spa y las experiencias de bienestar han sido concebidas como un refugio sereno donde los huéspedes pueden relajarse, restaurar su energía y reconectar consigo mismos. Enmarcado por el imponente paisaje de Pinnacle Peak y rodeado por la belleza natural del desierto de Sonora, el spa ofrece un santuario de calma con tratamientos y rituales diseñados para nutrir cuerpo y alma.

El extenso menú de terapias se inspira en las propiedades curativas del entorno desértico, e incorpora botánicos autóctonos, prácticas ancestrales y técnicas contemporáneas de bienestar. Para quienes desean mantener o potenciar su rutina física, el gimnasio cuenta con equipo de última generación y clases guiadas por instructores expertos.

Entre las experiencias más significativas se encuentra el Desert Bathing, una práctica consciente y profundamente restauradora que invita a moverse al ritmo del desierto a través de la respiración, el movimiento y la conexión sensorial. La experiencia inicia con un suave ritual de intención, seguido por una caminata meditativa entre flores silvestres, brisas cálidas y cantos de aves. Durante el recorrido, se integran posturas suaves de yoga que permiten alinear la energía personal con la quietud del paisaje. El viaje culmina de regreso en el spa, con toallas aromáticas y un momento de reflexión en silencio que sella la conexión con el entorno.

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