Dónde hospedarse en Los Ángeles para los Oscar 2026

La temporada de premios en Los Ángeles es un ritual que trasciende la alfombra roja. A medida que la ciudad se prepara para la 98ª edición de los Oscar en el icónico Dolby Theatre, Hollywood se transforma en un tablero estratégico donde cada dirección cuenta. Pruebas privadas en Beverly Hills, cenas de la industria en el Sunset Strip y llegadas discretas a pasos del teatro convierten el hospedaje en parte esencial de la narrativa. Elegir hotel no es solo cuestión de confort: es una declaración de estilo.

Pocos lugares encarnan el ADN de los premios como el legendario The Hollywood Roosevelt. Inaugurado en 1927 sobre Hollywood Boulevard, fue sede de la primera ceremonia de los Oscar en 1929, celebrada en su histórica Blossom Room. Hoy, el hotel reinterpreta ese legado con una visión contemporánea del glamour clásico: Tower Rooms de inspiración colonial española y bohemia, suites que alojaron a figuras como Marilyn Monroe y Clark Gable, y la icónica Tropicana Pool con su mural de David Hockney. Hospedarse aquí es sumergirse en la memoria viva del cine, a pasos del paseo de la fama y en el epicentro del espectáculo.

Para quienes buscan distancia del bullicio mediático sin alejarse del corazón de la industria, L’Ermitage Beverly Hills es sinónimo de discreción. Situado en una tranquila zona residencial a minutos de Rodeo Drive, este hotel compuesto exclusivamente por suites ha sido durante décadas refugio de celebridades y ejecutivos. Tras una renovación en dos fases, su atmósfera prioriza la intimidad: un lobby que se siente como sala privada y un rooftop —hogar de Poza y The Arhaus Terrace— con vistas de 360 grados sobre Beverly Hills y el downtown angelino. Sus 116 suites, con amplios baños, balcones privados y configuraciones flexibles, funcionan como residencias temporales ideales para una agenda intensa y estratégica.

En contraste, la energía vibrante del Sunset Strip encuentra su mejor expresión en The Sun Rose West Hollywood. Diseñado por Martin Brudnizki, el hotel despliega una identidad audaz entre paletas saturadas, guiños art déco y piezas como el hipnótico Portal Icosahedron de Anthony James. Sus 149 habitaciones —37 de ellas suites— equilibran el glamour relajado californiano con una sofisticación cosmopolita. En el rooftop, el restaurante Merois del chef Wolfgang Puck celebra la cocina panasiática con vistas panorámicas de la ciudad, mientras Live at The Sun Rose convierte cada noche en un acto cultural. Aquí, la temporada de premios se vive como una celebración creativa.

Desde el aura histórica de Hollywood Boulevard hasta la privacidad estratégica de Beverly Hills y la intensidad social de West Hollywood, estas tres direcciones capturan el espíritu del fin de semana de los Oscar. Porque en Los Ángeles, durante la temporada de premios, el hotel no es solo un lugar donde dormir: es parte del guion.

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