San Valentín es la ocasión perfecta para celebrar las historias que se construyen con tiempo, dedicación y pasión. Bodegas Emilio Moro propone hacerlo con dos etiquetas que representan mucho más que un gran vino: Emilio Moro y La Felisa, expresiones de un legado familiar donde el amor por la tierra, la pareja y el oficio vitivinícola se entrelazan en cada copa.

Hablar de Emilio Moro es hablar de generaciones unidas por una misma convicción: el vino como una forma de expresar emociones. La historia de Emilio Moro y Felisa Espinosa es un ejemplo de cómo el amor y la pasión pueden transformar vidas. En una pequeña localidad de la Ribera del Duero, su encuentro marcó el inicio de una travesía que, con el paso del tiempo, ha dejado una huella imborrable en el mundo del vino.

Juntos, Emilio y Felisa convirtieron su pasión en un legado. Su dedicación a producir vinos de calidad excepcional los llevó a fundar una de las bodegas más reconocidas de la Ribera del Duero, también entre las primeras en obtener la Denominación de Origen. Esfuerzo, entrega y visión hicieron posible que sus vinos fueran elogiados por expertos y amantes del vino alrededor del mundo.

En San Valentín, el vino es protagonista. Como regalo transmite sofisticación y revela un gesto personal al elegir la botella perfecta. Compartido en la mesa, no solo armoniza la comida y potencia la experiencia sensorial; también crea una atmósfera íntima y relajada. El vino es, por excelencia, sinónimo de romance, pasión y celebración.
Para brindar este 14 de febrero, Bodegas Emilio Moro invita a elegir entre dos de sus vinos insignia. La Felisa, elaborado con uva ecológica —primer vino vegano y sin sulfitos añadidos de la marca—, seduce por su rojo picota intenso, aromas primarios de fruta roja y negra y una boca intensa, de tanino dulce y gran carácter. Emilio Moro, por su parte, muestra un rojo granate profundo; es serio y elegante en nariz, con complejidad creciente, y ofrece una boca estructurada, tanino sedoso y un postgusto largo. Dos vinos, una misma historia: brindar por el amor que perdura.
