Desde 1886, Mercedes-Benz no solo ha sido testigo de la evolución del automóvil: la ha escrito. En este 2026, cuando el automóvil celebra su 140 aniversario, la firma de Stuttgart conmemora la fecha con la presentación del nuevo Mercedes-Benz Clase S, un modelo ampliamente actualizado que simboliza el inicio del mayor programa de lanzamientos de producto en la historia de la compañía. Más de 40 nuevos vehículos debutarán en los próximos dos años, incluidos eléctricos pioneros y referentes tecnológicos como la versión de producción del CONCEPT AMG GT XX, reafirmando la promesa de la marca: hacer del progreso una experiencia de lujo que se siente como llegar a casa.

El origen de todo se remonta al 29 de enero de 1886, cuando Carl Benz patentó el primer automóvil del mundo: el Patent Motorwagen. Ese momento, hoy reconocido por la UNESCO como el acta de nacimiento de la movilidad moderna, marcó el inicio de una mentalidad emprendedora que cambiaría la historia. A la par, Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach desarrollaban el primer automóvil de cuatro ruedas. Aunque Benz y Daimler nunca se conocieron, compartieron una visión: innovación, calidad técnica y el valor de asumir riesgos para transformar el mundo.

Con el paso de las décadas, ese espíritu pionero se consolidó. En 1900, el Mercedes 35 hp inauguró la era del automóvil moderno, y en 1926 la fusión de Benz & Cie. con Daimler-Motoren-Gesellschaft dio origen a Daimler-Benz AG, estableciendo oficialmente la marca Mercedes-Benz. Desde entonces, la estrella de tres puntas ha guiado avances clave: innovaciones en seguridad desde los años cincuenta, tecnologías de alto desempeño, y hoy sistemas digitales de vanguardia como MB.DRIVE ASSIST PRO y MB.OS, siempre alineados con las necesidades de su tiempo.

La cultura de innovación de Mercedes-Benz se refleja en valores que trascienden la ingeniería. Calidad entendida como durabilidad y confianza a largo plazo; seguridad como un enfoque integral que ha dado forma a la industria; confort que equilibra lujo y deportividad; y un diseño icónico que combina elegancia atemporal con precisión técnica. A ello se suma un papel cultural único: Mercedes-Benz no solo circula por las calles, también habita en la moda, el cine, la arquitectura y la música como símbolo de estilo, soberanía y aspiración.

Mirar hacia el futuro es, para Mercedes-Benz, una consecuencia natural de su historia. La competencia deportiva, desde las primeras carreras hasta la era de las Flechas Plateadas y los éxitos contemporáneos, ha funcionado como un laboratorio de innovación que nutre a los vehículos de producción. Así, a 140 años de su nacimiento, la marca reafirma su convicción de que la herencia crea el futuro: una movilidad que combina tecnología, diseño y humanidad para seguir marcando el rumbo de la industria automotriz.

