Como cada año en el marco de una nueva edición de Watches & Wonders, donde se muestran las novedades de la industria de la alta relojería, la firma ginebrina Patek Philippe tiene a bien celebrar una de las exposiciones más esperadas: Rare Handcrafts 2026, un homenaje vivo a los oficios artísticos que han definido durante siglos, no solo la decoración de los relojes, sino de las creaciones de Patek Philippe.
Instalada en los históricos salones de la maison en la Rue du Rhône, en Ginebra, esta edición reúne un total de 65 nuevas creaciones —entre relojes de pulsera, de bolsillo y relojes de mesa tipo domo— que destacan por su virtuosismo técnico y una creatividad sin límites. Más allá de la exhibición, el evento ofrece demostraciones en vivo de los artesanos, reafirmando el compromiso de la casa con la preservación y evolución de estas técnicas ancestrales.



Fiel a su lema de “tradición de innovación”, la manufactura pone en relieve disciplinas como el esmalte Grand Feu cloisonné, la pintura en miniatura sobre esmalte, el esmalte flinqué o grisaille, así como el grabado a mano, el guilloché y el engaste de gemas. Técnicas que, lejos de permanecer estáticas, se reinterpretan constantemente, ampliando los límites de lo posible en términos estéticos y técnicos.
Entre las piezas más destacadas se encuentra una primicia para la casa: el primer reloj de mesa tipo domo engastado con piedras preciosas. Se trata de la referencia 22000M-001 “Macaws”, una obra única que captura la exuberancia de la selva amazónica mediante esmalte cloisonné y pintura en miniatura. La riqueza cromática se logra a través de una compleja paleta de 48 colores de esmalte y múltiples cocciones a altas temperaturas, mientras que el engaste de diamantes, zafiros, tsavoritas y topacios aporta una dimensión lumínica extraordinaria.


Otra pieza sobresaliente es el reloj de bolsillo referencia 992/198J-001 “Flamenco”, que rinde homenaje a la danza española con una escena vibrante realizada en esmalte cloisonné y flinqué, complementada por pintura en miniatura y grabado a mano. La figura de la bailaora, capturada en pleno movimiento, demuestra el nivel de detalle y sensibilidad artística que caracteriza a esta colección.



Más que una exhibición, Rare Handcrafts 2026 es una declaración de principios: un recordatorio de que, en la alta relojería, el tiempo no solo se mide, también se decora, se interpreta y se transforma en arte. Abierta al público del 18 de abril al 9 de mayo, esta muestra confirma una vez más el papel de Patek Philippe como guardián y promotor de uno de los patrimonios más refinados del universo relojero.
