Fabio Petrone
En un donde el diseño náutico tiende a la estandarización, Piloda Yachting, la división náutica del Grupo Piloda, elige un camino diferente con el lanzamiento del Ad Astra 60, de 17.86 m de eslora total y 4.75 m de manga, una embarcación capaz de destacar por su filosofía, tecnología y diseño. Se trata de un barco langostero de inspiración americana, pero reinterpretado con un gusto y una sensibilidad totalmente italianos.

De hecho, sus orígenes formales se remontan a las embarcaciones del este americano, famosas por su perfil aerodinámico y cubiertas limpias, equipadas con cascos capaces de afrontar mares desafiantes. En el Ad Astra 60, estas líneas se reinterpretan con un estilo mediterráneo, más estilizado y tenso, con especial atención a la roda, la capota antirrociones y las salidas de popa, para optimizar la eficiencia hidrodinámica. “Queríamos mantener una estética clásica y elegante que no se desviara de las tendencias actuales”, explica Francesco Guida, responsable de la arquitectura naval y del diseño interior y exterior de este modelo.

“Trabajamos para lograr un casco apto para la navegación, capaz de ofrecer excelentes cualidades de navegación incluso en modo de desplazamiento, es decir, a baja velocidad, para que el tiempo a bordo, incluso en cruceros largos, sea siempre agradable”. Los interiores reflejan la filosofía de construcción del astillero: concreción y buen gusto. La distribución está disponible en dos configuraciones para adaptarse tanto a cruceros largos como a cruceros de día: tres camarotes y dos baños con cocina exterior, o dos camarotes con cocina bajo cubierta y parrilla en la bañera. A bordo, la madera maciza y la chapa de teca crean ambientes cálidos y naturales, mientras que los acabados se adhieren a un principio de calidad real, no solo percibida. “Nunca construiremos una cama con un borde afilado, ni un barco con techos desalineados”. “La calidad es lo que no se ve, pero marca la diferencia”, explica Salvatore Bonavita, director de proyectos de Piloda Yachting.
La cubierta principal está diseñada como un espacio continuo, donde la bañera y el salón se comunican a través de una puerta corredera, lo que amplifica la sensación de amplitud. El techo, con apertura eléctrica, proporciona luz y ventilación, mientras que el comedor tiene capacidad para seis personas. Finalmente, la propulsión está a cargo de dos motores MAN I6-800, que alcanzan una velocidad de crucero de 25 nudos y una velocidad máxima de 32.
