La edición 2026 de la Longines FEI Jumping World Cup™ Puebla se consolidó como una de las citas más refinadas del calendario ecuestre internacional. Con un recorrido diseñado para exigir máxima concentración y exactitud, la competencia reunió a 24 binomios que enfrentaron un trazado técnico donde cada segundo y cada salto contaban. En ese escenario, la elegancia del deporte se encontró con la precisión absoluta.

El gran protagonista fue Luis Alejandro Plascencia, quien firmó una actuación impecable al convertirse en el único jinete capaz de completar dos rondas sin faltas. Montando al experimentado Huberth B, el mexicano selló una victoria contundente que no solo lo llevó a lo más alto del podio, sino que también lo posicionó como el mejor clasificado nacional en el ranking de la Liga Norteamericana, reforzando su camino hacia una futura Final de Copa del Mundo.

La competencia mantuvo la tensión hasta el final. José Antonio Chedraui Eguia, junto a Con-Cor, y Arturo Parada Vallejo con Laretto completaron el podio tras recorridos sólidos que demostraron el alto nivel del talento mexicano. Puebla fue testigo de una jornada donde la estrategia, la velocidad y el control emocional definieron el resultado en una pista que no perdonó errores.

Como socio principal y cronómetro oficial del evento, Longines acompañó esta cita ecuestre con una pieza a la altura de la ocasión: el Longines Spirit Zulu Time 1925. Este reloj conmemorativo rinde homenaje al primer reloj de pulsera con doble huso horario presentado por la marca en 1925, integrando una estética contemporánea con una profunda herencia histórica ligada a la medición del tiempo global.

Con su caja de acero de 39 mm, bisel giratorio con inserto de oro rosa de 18 quilates y movimiento mecánico certificado por el COSC, el Spirit Zulu Time 1925 encarna la misma filosofía que define a la Longines FEI Jumping World Cup™: precisión, rendimiento y elegancia atemporal. En Puebla, el tiempo no solo se midió; se celebró como un símbolo de excelencia compartida entre el deporte y la alta relojería.
