Ser novato no necesariamente significa no saber. A veces significa ser el primero en atreverse. Con esa filosofía llega Novato, un nuevo aperitivo mexicano que busca hacerse un lugar en la conversación internacional del low ABV desde una perspectiva muy local. Creado por una nueva generación, propone dejar atrás los rituales de siempre para construir uno propio, con una receta que pone en primer plano la riqueza botánica y gastronómica de México.

La fórmula comienza con un destilado elaborado a partir de maíces originarios de México, al que se suman 21 botánicos endémicos, algunos macerados y otros destilados en alambiques de cobre. El resultado se mueve entre lo amargo, lo floral y lo cítrico, con ingredientes como hoja santa, flor de jamaica, cítricos y un discreto toque de especias. Es México, pero vestido para una noche de barra contemporánea: reconocible, sofisticado y con ganas de conversar.

Con 18 % de alcohol y una presentación de 700 ml, Novato propone una versatilidad que se agradece cuando llega la hora de improvisar. Puede disfrutarse simplemente con hielo y un twist de naranja, convertirse en un Novato Spritz con Prosecco y agua mineral o entrar en terrenos más creativos a través de la coctelería de autor. Entre las propuestas de la casa aparece también la Novatada, que mezcla ginebra Granicera herbal, Novato y limón fresco. Porque si algo tiene claro este aperitivo es que la tradición también puede admitir un poco de juego.

Y como ningún novato llega sin una buena historia, su identidad visual tampoco pasa desapercibida. La marca recupera referencias de la gráfica mexicana de los años 70 y 80 mediante sellos de linóleo, mientras que un particular renacuajo de dos patas funciona como símbolo de evolución, curiosidad y movimiento. Una imagen que encaja perfectamente con el manifiesto de la marca: cuestionar lo establecido, explorar nuevas rutas y entender que abrir camino también puede ser una forma de brindar.

