Quizá el próximo gran viaje no necesite aeropuerto internacional, sino un poco más de curiosidad. Airbnb acaba de poner el foco sobre ocho destinos mexicanos que están ganando popularidad entre los viajeros nacionales: Atlixco, Chetumal, Tuxpan, Coatzacoalcos, Real de Catorce, San Juan del Río, San Luis Río Colorado y Tepotzotlán. La selección forma parte del Airbnb Emerging Destinations LATAM Report y revela una tendencia interesante: cada vez más mexicanos están dejando de mirar únicamente los destinos de siempre para descubrir lugares con historia, naturaleza, gastronomía y una personalidad propia.
Los números respaldan la tendencia. Entre 2024 y 2025, las reservas en estos ocho destinos crecieron 24.5%, mientras que las búsquedas aumentaron 10.8% en promedio. El caso más llamativo es Coatzacoalcos, Veracruz, que registró un incremento de 41% en reservas y 32% en búsquedas. Le siguen destinos como San Luis Río Colorado, San Juan del Río y Tepotzotlán. Además, ocho de cada diez viajeros que llegan a estos lugares son mexicanos y más del 80% pertenece a las generaciones Z y Millennial, un dato que confirma el apetito por escapadas diferentes, viajes en pequeños grupos y planes de fin de semana.

La geografía también ayuda a entender el fenómeno. Ciudad de México es el principal mercado de origen para seis de los ocho destinos, lo que habla de una nueva generación de escapadas de proximidad. En Atlixco, por ejemplo, esperan el Popocatépetl, sus flores y arquitectura colonial; Chetumal ofrece una puerta menos convencional al Caribe Mexicano; Tuxpan combina río, mar y gastronomía huasteca; mientras que Real de Catorce propone desierto, tradición Wixárika y una atmósfera casi mística. En otras palabras, hay opciones para todos: desde quien quiere comer frente al mar hasta quien prefiere perderse entre cactus y leyendas.
La lista continúa con San Juan del Río, donde el Camino Real de Tierra Adentro dejó una importante huella histórica; San Luis Río Colorado, que mezcla desierto, frontera y paisajes del Golfo de California; y Tepotzotlán, perfecto para una escapada entre arquitectura barroca, calles empedradas y los Arcos del Sitio. Y hay otro dato que hace que estos destinos resulten todavía más atractivos: el 73% de los alojamientos analizados tuvo una tarifa inferior a 1,917 pesos por noche, demostrando que descubrir México puede ser bastante más accesible de lo que uno imagina.
Pero la verdadera noticia está en lo que ocurre después de hacer la maleta. En 2025, el anfitrión típico de estos ocho destinos generó aproximadamente 44,700 pesos en ingresos durante el año, mientras que el número de anfitriones creció 19.4% en promedio. La derrama, además, alcanza restaurantes, comercios y servicios locales. Así, la nueva ruta turística mexicana no solo invita a conocer lugares menos explorados, sino que ayuda a repartir los beneficios del turismo. La próxima gran escapada quizá esté a unas horas de casa; solo hace falta dejar de buscar lo conocido.
