Así se vivió la experiencia exclusiva de Airbnb con Hugo Sánchez

Hay ciudades que viven el Mundial durante un mes y otras que parecen haber nacido para él. La Ciudad de México pertenece claramente a la segunda categoría. A unos días de que la Copa Mundial de la FIFA 2026™ transforme las calles en un desfile permanente de jerseys, banderas y acentos internacionales, Airbnb decidió inaugurar oficialmente el ambiente mundialista con una experiencia que mezcló nostalgia, cultura local y futbol junto a uno de los nombres más grandes que ha dado el deporte mexicano: Hugo Sánchez.

La experiencia arrancó como empiezan muchas grandes historias futboleras en México: entre tacos y cerveza. El escenario fue El Arroyo, uno de los sitios favoritos del “Pentapichichi”, donde un grupo reducido de invitados escuchó anécdotas imposibles sobre vestidores, goles y aquella época en la que Hugo convirtió la chilena en patrimonio cultural no oficial del futbol mexicano. Más tarde, el recorrido continuó hacia La Cantera, el complejo de entrenamiento de Pumas donde comenzó una de las carreras más legendarias del deporte nacional. Ahí, entre canchas y recuerdos, el recorrido dejó claro que el futbol también puede ser una forma de turismo emocional.

Pero la verdadera sorpresa llegó cuando la experiencia abandonó la nostalgia deportiva para convertirse casi en una exploración cultural de la ciudad. Los asistentes visitaron la exposición “Memoria Colectiva de la Copa Mundial de la FIFA – México 70, México 71 y México 86”, impulsada por Airbnb junto con la Host City Ciudad de México y el Fondo Mixto de Promoción Turística. La muestra reúne cerca de 600 objetos aportados por habitantes de la capital: boletos antiguos, fotografías, camisetas, programas y pequeñas reliquias que cuentan cómo varias generaciones mexicanas han vivido los mundiales celebrados en el país. Más que una exposición deportiva, parece una cápsula sentimental sobre la relación casi religiosa que México mantiene con el futbol.

La ruta terminó en El Jugador Número 12, uno de esos lugares que cualquier coleccionista futbolero consideraría territorio sagrado. Jerseys vintage, estampas históricas y conversaciones eternas sobre goles imposibles terminaron de construir una atmósfera donde el Mundial se siente mucho antes del silbatazo inicial. Como cierre, los invitados recibieron boletos para asistir a un partido de México durante el torneo, porque aparentemente Airbnb entendió perfectamente que la mejor forma de enamorar a un aficionado es combinar experiencias irrepetibles con futbol en vivo.

Lo interesante es que esta experiencia es apenas el inicio. Durante toda la Copa Mundial de la FIFA 2026™, Airbnb prepara una serie de actividades diseñadas para mostrar una Ciudad de México mucho más compleja y divertida que la simple ruta estadio-hotel. Habrá recorridos gastronómicos entre taquerías y mezcalerías, talleres para preparar tamales mundialistas, visitas relacionadas con la historia del Estadio Azteca, noches de lucha libre y experiencias artísticas inspiradas en el futbol. La idea parece bastante clara: demostrar que el Mundial no solamente se juega dentro de la cancha. También sucede en las calles, en la comida, en los mercados, en los barrios y en esa energía colectiva que convierte a la CDMX en una de las grandes capitales futboleras del planeta.

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