Así se vivió la experiencia Tissot House

En un momento en el que el lujo busca generar experiencias más allá del objeto, Tissot presenta Tissot House, un concepto inmersivo que traduce su ADN en un recorrido sensorial dividido en cinco salas temáticas. Más que una exhibición, se trata de un manifiesto: el tiempo no es únicamente una medida, sino una experiencia que se siente, se comparte y se interpreta de forma personal.

De ahí se desprende una de las frases que da narrativa a esta experiencia: “El tiempo se vive, no solo se mide”. Y es que la firma cuenta con 173 años de historia —se fundó en 1853— en la región de Le Locle, en Suiza. Es ahí donde se han gestado la innovación, la calidad y diversos hitos relojeros, como el primer reloj de bolsillo producido en serie a mediados del siglo XIX y, más tarde, el primer reloj antimagnético ya en el siglo XX. Además, la marca fue pionera al crear el primer reloj de piedra —el RockWatch—, así como el primer reloj de madreperla. Como puede apreciarse, Tissot es una firma pionera en el mundo de la relojería; por ello, vale la pena sumergirse en su legado y en sus nuevas propuestas durante Tissot House.

La bienvenida estuvo a cargo de Jessica Escudero, directora de Tissot México, quien explicó la premisa: “Tissot House es un espacio inmersivo que reúne el ADN de la marca en una experiencia diseñada para conectar con cada invitado”. La firma suiza despliega su universo a través de cinco ejes: Swiss Made, Gentleman, Lady, Moto GP Y NBA.

Cada sala funciona como un microcosmos que revela distintas facetas de la casa creadora del famoso Powermatic 80, desde su herencia relojera hasta sus vínculos con el deporte de alto rendimiento. El resultado es una narrativa coherente donde legado, precisión y emoción dialogan constantemente.

La visión Swiss Made

La primera capa del recorrido pone en perspectiva el legado y estilo de la casa, destacando décadas de innovación con un diseño atemporal que ha sabido evolucionar sin perder identidad. A ello se suma la precisión, eje fundamental del sello Swiss Made, visible en cada detalle técnico y estético. En este espacio pudimos ser testigos del desarrollo de Powermatic 80, que, como su nombre lo indica, ofrece una reserva de marcha de 80 horas. Otro desarrollo en términos de calibres es Swissmatic, que representa todo un avance en la relojería moderna, ya que su fabricación modular le permite ofrecer un precio sumamente competitivo. Además, en esta sala descubrimos la habilidad de la casa relojera en el uso de materiales, como el zafiro para proteger las carátulas; el empleo de diamantes certificados con el Kimberly Process, así como la utilización de oro de 18 quilates para sus piezas más destacadas. No hay duda de que Tissot ofrece, en todo su universo de relojería, los más altos estándares de la relojería suiza.

Uno de los puntos clave del recorrido es la explicación del calibre Powermatic 80, una evolución del reconocido ETA 2824-2. Este movimiento no solo ofrece una reserva de marcha de 80 horas, sino también una eficiencia optimizada y distintas versiones —estándar, elaborada y certificada por el COSC— que garantizan su alto desempeño. Es aquí donde la narrativa de la precisión se vuelve tangible y deja en claro la experiencia técnica que Tissot ofrece en cada uno de sus relojes.

Un punto de vista muy Gentleman

La sala dedicada a ellos fue presentada por Paulina Serrano, PR & Marketing Manager de Tissot, quien planteó una pregunta clave: ¿cómo defines tu estilo y el carácter que dejas en el tiempo? Aquí, la colección Gentleman se convierte en protagonista, no solo por su versatilidad estética, sino por su evolución contemporánea. En este espacio se revela, además, la incorporación del actor Daniel Ings como embajador del modelo Gentleman Automático de 38 mm, equipado con el calibre Powermatic 80, que ofrece hasta 80 horas de reserva de marcha.

Además de los relojes Gentleman, también se pudieron observar colecciones como Le Locle y Classic Dream, que ofrecen elegancia clásica con líneas atemporales, perfectas para un estilo tradicional. Para los más contemporáneos destacan Ballade, Gentleman, PR 100 y Visodate, una pieza icónica de Tissot que fue lanzada en los años 50 y que este 2026 regresa de manera revisitada, donde se fusiona su legado histórico con acentos contemporáneos: tres versiones con calibre automático Powermatic 80 en caja de acero de 39 mm, con manecillas estilo Dauphine y Super-LumiNova.

Además de la presentación de Visodate, la firma también mostró una amplia selección de piezas dedicadas a los amantes de la adrenalina, con guardatiempos de las colecciones Seastar, T-Race, SuperSport, Chrono XL y PR 516. Finalmente, en este mismo espacio, Tissot hace gala de su inventiva y tecnología al presentar PRC 100 Solar y PRX.

El punto de vista femenino

El espacio dedicado a ellas lleva por nombre Lady Room. Ahí, el discurso cambia de tono para celebrar la pluralidad femenina: “Una mujer no es una sola versión de sí misma. Es fuerza, elegancia, tendencia y emoción”. Aquí, cada reloj acompaña un momento distinto, desde lo cotidiano hasta lo extraordinario.

Entre las piezas más destacadas aparece el reloj SRV, donde la presencia del Art Decó se deja ver en cada milímetro de su caja angular, que se hace notar por sus líneas facetadas. Esta pieza es, sin duda, una de las apuestas de la casa suiza destinada a la mujer contemporánea, a la que le gusta combinar elegancia atemporal con funcionalidad. Desde coloridas piezas hasta la presencia de madreperla en la carátula, así como el uso de brazalete o correa, son opciones perfectas para ellas.

Otras opciones, también presentes en Lady Room, son T-Race Chrono Quartz de 38 mm, una propuesta que combina deportividad y sofisticación. Las colecciones Seastar, PRC 100, Classic Dream y otras líneas construyen un abanico que refleja esta diversidad de estilos y personalidades.

El momento veloz

El universo de la deportividad llega de la mano de la colección T-Race, que conecta directamente con la adrenalina del deporte motor. Modelos como el T-Race Chrono Quartz y MotoGP 2026 resaltaron por ofrecer la emoción que se vive en las pistas de competición en motocicleta. Cada pieza está impulsada por diferentes corazones: un calibre de cuarzo suizo y otro con el Powermatic 80. Ambas destacan por presentar detalles deportivos como, por ejemplo, el disco de frenado de la motocicleta, perfectamente visible en el bisel, o terminados cepillados que evocan los vehículos motorizados.

La colección T-Race es una de las más emblemáticas de Tissot y un lanzamiento clave, ya que la firma suiza es cronometrador oficial de MotoGP desde 2001, una alianza que refuerza su compromiso con la precisión en escenarios donde cada milésima cuenta. En esta sala pudimos también apreciar la presencia de Tissot en MotoGP Austin, más claramente durante el fin de semana del Circuit of the Americas (COTA), donde mostraron la manera en que realizan el cronometraje del circuito mediante un registro preciso en la línea de meta gracias a cámaras de alta velocidad capaces de capturar hasta 10 mil fotogramas por minuto. Precisión al máximo.

Pero T-Race no es la única colección inspirada en la velocidad; también se deja ver PR 516 Powermatic, donde se evoca el automovilismo clásico, fusionando la estética racing con la ingeniería relojera.

Tissot en la duela

Finalmente, y no menos importante, el universo deportivo se expande hacia el basquetbol con la presencia de la NBA, donde la marca actúa como reloj oficial, así como con un capítulo especial al apoyar a Capitanes, equipo local de la Ciudad de México. Esta conexión refuerza la idea de que medir el tiempo en el deporte no es solo un acto técnico, sino emocional; y es que, como la firma lo sabe, cada segundo puede cambiar la historia de un partido.

Exclusivo cierre

Para cerrar con broche de oro la realización de Tissot House, la firma realizó una exclusiva celebración donde reunió a invitados especiales, prensa especializada y creadores de contenido como Charlie Cancino (@charliegc15), Santiago Romero @santiagochangoo y Adrian Sánchez (@adriancast18) solo por mencionar a algunos, quienes vivieron una noche sin precedentes para descubrir de primera mano la historia y novedades de la firma suiza, combinadas con una excelente mixología y el mejor ambiente al interior de esta experiencia inmersiva.

Tissot House no solo exhibe las piezas y colecciones de la firma suiza; construye una experiencia inmersiva donde cada sala aporta una dimensión distinta del tiempo. Desde la tradición hasta la innovación, pasando por el deporte y la expresión personal, Tissot logra algo cada vez más relevante en la industria: transformar su ADN en una experiencia compartida, donde el tiempo no solo se mide, se vive.

Autor

  • Izaskun Esquinca

    Desde hace poco más de 18 años se ha especializado en alta relojería y ha sido editor y colaborador de las más prestigiadas firmas relacionadas con relojes.

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