Chopard celebra medio siglo del nacimiento de Happy Diamonds, una creación de Caroline Scheufele, copresidenta de Chopard, presentada en 1976 e inspirada en los efectos del agua de una cascada en la Selva Negra. Desde entonces, los diamantes liberados de sus engastes se han convertido en una de las señas de identidad de la maison, moviéndose libremente para capturar la luz y convertir cada pieza en una pequeña celebración. Para Caroline Scheufele, “siempre han representado una visión única de la alegría y libertad”.




Los nuevos diseños fueron presentados en una gala en Nueva York por las modelos Bella Hadid y Liu Wen, estrellas de la campaña, quienes lucieron los nuevos colgantes rectangulares que se incorporan a las formas circulares, cuadradas y de corazón que han acompañado a la colección. Elaboradas con oro ético y diamantes, las nuevas piezas celebran los 50 años de Happy Diamonds manteniendo intacta la idea que dio origen a la colección, dejar que las piedras tengan movimiento propio y que la joya cobre una personalidad diferente con cada gesto.

La historia también pasa por la relojería. En 1993, los relojes Happy Sport marcaron una distinción al unir por primera vez acero y diamantes dentro de una propuesta que rompía con los códigos tradicionales del lujo. Ahora, la nueva colección Happy Sport The First recupera ese espíritu con una mirada contemporánea, colocando los diamantes para que se muevan libremente dentro de una cápsula de oro. Entre las nuevas creaciones destaca una versión inspirada en Manhattan, la New York Special Edition, que incorpora una gran manzana como guiño a la ciudad que acogió la celebración.

Además de la gala, Chopard inauguró una exposición en su tienda de la Quinta Avenida, donde el público puede recorrer cinco décadas de Happy Diamonds a través de piezas históricas, bocetos y diseños que permiten descubrir la evolución de la colección junto con las nuevas creaciones contemporáneas. Medio siglo después de aquella inspiración nacida frente al movimiento de una cascada, Happy Diamonds mantiene la misma idea que la convirtió en un icono, que los diamantes también pueden bailar.
