Con una estética más audaz y contemporánea, el modelo en verde de Frederique Constant redefine el carácter clásico de la colección Classic Moonphase Date Manufacture. La firma ginebrina apuesta por una carátula en tono verde inglés con acabado rayos de sol que aporta profundidad y sofisticación visual, además de una personalidad mucho más moderna dentro de una de sus líneas más emblemáticas.

La pieza presenta una nueva caja Classic de acero de 40 mm, rediseñada para ofrecer proporciones más refinadas y una presencia elegante en muñeca. Sobre la esfera destacan las agujas diamantadas y los índices pulidos a mano, elementos que elevan la percepción de lujo y refuerzan el ADN relojero de la manufactura suiza. A ello se suma una minutería tipo ferrocarril y una corona estilo cebolla que conservan el espíritu tradicional de la colección.

Uno de los elementos más atractivos del reloj permanece a las 6 horas: el contador que integra fase lunar y fecha. La luna recorre una ventana estrellada siguiendo un ciclo preciso de 29.5 días, mientras una aguja central indica la fecha sobre una escala periférica del 1 al 31. El resultado es una lectura armónica y poética que conecta directamente con la tradición astronómica de la relojería clásica.
Sin embargo, la verdadera evolución de esta referencia se encuentra en su interior. El reloj incorpora el nuevo calibre Manufactura FC-716, desarrollado internamente por la casa y basado en la arquitectura del reconocido FC-715. Este nuevo movimiento automático ofrece una reserva de marcha de 72 horas gracias a un barrilete optimizado, además de operar a una frecuencia de 4 Hz para mejorar la precisión y estabilidad del mecanismo en el uso cotidiano. Más del 90% de sus componentes derivan de una plataforma técnica ampliamente probada desde 2015, lo que garantiza altos niveles de fiabilidad.

A nivel decorativo, el movimiento también evoluciona. Ahora incorpora acabados Côtes de Genève en forma de abanico visibles a través del fondo abierto de la caja, aportando una dimensión más artesanal y sofisticada. La pieza, hermética hasta 50 metros, se complementa con una correa de aligátor verde a juego con la carátula, reforzando la coherencia estética de una propuesta que combina elegancia clásica y espíritu contemporáneo.
