Al frente del proyecto estuvo el bailarín mexicano considerado uno de los mejores del mundo, Isaac Hernández. En el auditorio se encontraron las estrellas de las compañías más importantes de la danza. Bailarines del San Francisco Ballet, de La Scala de Milán o del Mariinsky Ballet se unieron en un mismo escenario.
Abrió el espectáculo Olivier Mathieu, en un ejercicio asombroso de suspensión. Isaac Hernández, del American Ballet Theatre, llenó el escenario con su interpretación de El Corsario, junto a la bailarina María Khoreva.
También vimos bailar a Esteban Hernández, hermano de Isaac. En el Auditorio, obras clásicas como Giselle o Don Quixote compartieron escenario con danza contemporánea, como la de LightBalance, donde la luz y el baile jugaban en movimiento. Mr. Kriss dio una lección de claqué y baile de zapatos con la música de Nina Simone.

Uno de los momentos más emocionantes fue ver a los hermanos Hernández bailar con la música de Sinatra y su My Way. Un espectáculo asombroso, fiel a su cita con el público mexicano y una oportunidad para ver en escena a algunos de los mejores bailarines del mundo, bajo el arte de la gala Despertares.
