En una ciudad donde la noche siempre encuentra nuevas formas de reinventarse, Sofitel Mexico City Reforma presenta L’Obsidian, un espacio que promete redefinir la escena nocturna capitalina desde las alturas. Ubicado en el piso 14 del hotel, este nuevo bar de autor abre sus puertas el 30 de abril con una propuesta que combina sofisticación, estética y una narrativa cuidadosamente construida en torno a la transformación.

Inspirado en el lenguaje del Art Déco y en el glamour contemporáneo, L’Obsidian despliega una atmósfera envolvente donde cada detalle importa. Líneas geométricas, superficies reflectantes y una iluminación tenue construyen un escenario que evoluciona conforme avanza la noche. El nombre —una referencia a la piedra volcánica— no es casual: sugiere profundidad, misterio y contraste, cualidades que definen tanto el espacio como la experiencia que propone.

Al frente de la barra se encuentra la mixóloga Emma Centeno, quien imprime una visión donde técnica y creatividad dialogan con naturalidad. Su enfoque, influenciado por la gastronomía, se traduce en una coctelería que explora ingredientes inesperados y procesos culinarios para crear bebidas que no solo se degustan, sino que se descubren. Aquí, cada cóctel tiene una identidad propia y se convierte en una pieza central del relato.

La carta refleja este espíritu experimental con creaciones que juegan entre lo clásico y lo disruptivo. Desde el Tomate Blanche —con gin y notas salinas— hasta el Obsidian Negroni, que incorpora matices ahumados de mezcal y una textura sedosa de chocolate, cada propuesta invita a explorar nuevos registros sensoriales. A ello se suman combinaciones como Golden Velvet o Mycelium, donde ingredientes como jerez, sake, hongos o lychee redefinen los límites de la mixología contemporánea.
Más allá de la barra, L’Obsidian se completa con una oferta gastronómica de bites pensados para compartir —como croibirrias o tacos París con foie gras— y una curaduría musical que transita entre DJ sets y sesiones en vinil. Con guest bartenders y experiencias efímeras que renovarán constantemente la propuesta, este nuevo espacio confirma que el lujo actual no es estático: se transforma, sorprende y, sobre todo, se vive en cada instante.
