Desde la cocina donde se preparan los desayunos hasta el refrigerador que guarda las historias de cada familia, los electrodomésticos forman parte de la vida cotidiana mucho más de lo que pensamos. Mabe lo sabe bien. Fundada en México en 1946, la compañía celebra 80 años con una renovación de identidad que mira hacia el futuro sin perder de vista aquello que la ha acompañado durante generaciones, la confianza de quienes hacen de una casa un hogar.

La transformación va más allá de estrenar una imagen. Con presencia en más de 70 países, Mabe actualiza su arquitectura de marca para reflejar una nueva etapa en la que tecnología, diseño e innovación sustentable trabajan en conjunto. La idea es desarrollar soluciones que respondan a las necesidades reales de las personas, simplifiquen las tareas cotidianas y se integren con naturalidad a los espacios contemporáneos. Porque un buen electrodoméstico no solo debe funcionar bien, también tiene que convivir con la forma en que queremos vivir.

Esa visión se materializa en Mabe Design Center, un nuevo espacio ubicado en Masaryk y diseñado por la arquitecta Cristina Grappin. Concebido para acercar al público a las distintas propuestas de la compañía, reúne las marcas Monogram, Café, GE Profile, Haier y Mabe en un recorrido donde los materiales, las funciones y el diseño permiten imaginar nuevas posibilidades para el hogar. La experiencia se complementa con asesoría especializada, porque elegir una cocina o renovar un espacio también implica pensar en cómo queremos habitarlo.

La innovación, además, no se limita a las pantallas inteligentes ni a los acabados sofisticados. A través de Mabe Sustentable, la compañía incorpora criterios de eficiencia, ecodiseño y economía circular tanto en sus operaciones como en el desarrollo de productos. Una apuesta que busca generar valor ambiental y social sin dejar de lado el desempeño. En otras palabras, el hogar del futuro no solo será más práctico y atractivo, también tendrá que considerar mejor los recursos que utiliza.

Para Marco del Bosque, vicepresidente comercial continental, cumplir ocho décadas representa la confianza de millones de familias, pero también la responsabilidad de seguir evolucionando. La nueva identidad de Mabe resume precisamente ese equilibrio entre memoria y transformación, con una marca que conserva sus raíces mexicanas mientras amplía su mirada internacional. Después de 80 años, la compañía demuestra que la historia de una casa también se cuenta a través de los objetos que la acompañan y de las ideas que ayudan a imaginar lo que viene.

