Hay tradiciones que se cuentan y otras que necesitan vivirse. El Día de Muertos pertenece definitivamente a la segunda categoría: es una celebración de memoria, familia y cultura que ha conquistado al mundo sin perder su esencia. Para descubrirla lejos de las multitudes y desde una perspectiva mucho más sensorial, Mayakoba propone este año Entre Mundos, una experiencia que convierte la Riviera Maya en el escenario de un viaje mágico. Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el ecosistema de ultra lujo, hogar de Alila, Banyan Tree, Fairmont y Rosewood, seguirá el vuelo de Zunu, un colibrí curioso que descubre en los canales de Mayakoba un mundo paralelo habitado por recuerdos, arte y las pasiones de nuestros ancestros.

La experiencia comienza mucho antes de subir a una embarcación. Los cuatro resorts transforman sus espacios para construir distintas interpretaciones de la tradición, invitando a recorrer Mayakoba como si cada rincón fuera una estación dentro de una misma historia. En Banyan Tree, los altares, la Cena de Leyendas inspirada en la cultura maya y los desfiles de catrinas conviven con cocteles artesanales en Sands Beach Club; mientras Alila lleva la celebración a su territorio natural: el bienestar, con experiencias de spa inspiradas en las tradiciones locales y los ingredientes de temporada. Rosewood, por su parte, recupera la figura de Zunu con actividades para familias, ceremonias de velas sobre el agua y mixología temática en Zapote Bar, mientras Fairmont suma propuestas gastronómicas y activaciones diseñadas para celebrar la memoria y la naturaleza.

La gastronomía también se convierte en una forma de viajar entre mundos. En El Pueblito y los restaurantes de Mayakoba habrá talleres para preparar pan de muerto y cocina mexicana temática de la mano de la chef Sandra de la Mora, además de clases de coctelería en Cocina Corazón. Banyan Tree propone una mirada más ancestral a través de su cocina, mientras Fairmont eleva la experiencia con una cena a seis manos junto a dos chefs invitados con estrellas Michelin y el chef de casa. Y cuando parece que la mesa ya lo ha contado todo, aparece Sinfonía en el Cenote, una experiencia sensorial donde canapés y champaña se encuentran con uno de los escenarios naturales más espectaculares del destino.

Pero el verdadero acto final sucede sobre el agua. Al caer la noche, una procesión de botes eléctricos recorrerá los canales de Mayakoba, guiando a los huéspedes a través de instalaciones de arte flotantes, actuaciones en vivo y una puesta en escena creada alrededor de la historia de Zunu. El silencio de los canales, el reflejo de las luces y la presencia del agua convierten el recorrido en algo más cercano a una obra de arte que a una celebración convencional. Es el tipo de experiencia en la que, por una vez, mirar el teléfono para tomar una foto parece casi una falta de respeto.

Entre Mundos propone finalmente algo mucho más profundo que una celebración de Día de Muertos: recuperar el valor de la memoria y convertirla en un territorio que todos podemos visitar. En Mayakoba, la tradición mexicana se encuentra con el arte, la gastronomía, el bienestar y el lujo de la privacidad para crear una experiencia que celebra a quienes ya no están, pero siguen presentes en nuestras historias. Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el vuelo de Zunu invita a cruzar ese particular portal entre la vida y el recuerdo, demostrando que algunas de las experiencias más extraordinarias no consisten en descubrir otro lugar, sino en mirar uno que conocemos con nuevos ojos.

