El arte tiene una forma especial de mantener vivas a las personas, y Mystika Inmersivo lo demostró con un homenaje a su fundador, el fotógrafo y artista mexicano Pepe Soho. El pasado 9 de octubre, el espacio ubicado sobre Paseo de la Reforma abrió sus puertas gratuitamente para recordar al creador a un año de su fallecimiento. Más de 600 visitantes se sumaron a una jornada donde la fotografía, la naturaleza y la espiritualidad se encontraron para celebrar una vida dedicada a mirar el mundo desde otra perspectiva.

Uno de los momentos centrales fue la presentación de «Pepe Soho, la luz permanece», una sala homenaje integrada por seis pantallas LED y proyecciones que muestran por primera vez parte de su archivo personal. A través de estas imágenes, los visitantes pudieron acercarse al hombre detrás de la cámara, descubrir sus facetas como viajero y creador, y recorrer fragmentos de una trayectoria que convirtió la contemplación de la naturaleza en una experiencia artística. Una invitación a conocer no solo su obra, sino también las inquietudes que la hicieron posible.

La memoria también tomó forma colectiva. En el centro del recinto se instaló una estructura monumental inspirada en el símbolo de Mystika, que los asistentes llenaron de flores a lo largo del día hasta convertirla en un altar compartido. La jornada incluyó ceremonias especiales de meditación y música en vivo, guiadas por Coral de la Vega y Luis Cardoso, en un ambiente pensado para recordar, agradecer y reconectar. Porque, a veces, el mejor homenaje no consiste en mirar una fotografía, sino en formar parte de una historia que sigue creciendo.

Y Mystika ya prepara una nueva cita con las tradiciones mexicanas. Del 23 de octubre al 8 de noviembre de 2026, el espacio albergará una ofrenda de Día de Muertos concebida como un tributo a los rituales que mantienen viva la identidad del país. La instalación reunirá piezas de la colección «Negro que te quiero negro», de TALATECA, bajo la dirección de Pedro Talateca, junto con pan de muerto elaborado por el chef Martín Marín, de Gran Café Victoria, y mezcal ALOMEH, con más de 150 años de legado artesanal desde Etúcuaro, Michoacán.

Talavera poblana, gastronomía y mezcal se unirán en una experiencia que celebra la memoria desde distintos lenguajes, donde cada elemento aporta su propia historia. La propuesta conecta el arte contemporáneo con el valor de los oficios y los sabores que acompañan el Día de Muertos, una tradición que entiende el recuerdo como una forma de encuentro. En Mystika, el legado de Pepe Soho encuentra así continuidad en un espacio donde la imagen, la emoción y la cultura mexicana invitan a detenerse, observar y celebrar la vida.

