Nace un icono

JAVIER FERNÁNDEZ DE ANGULO

FOTOS: VÍCTOR TRANI

Desde su impactante aparición en 1972, con una propuesta innovadora, el Royal Oak se ha erigido como un símbolo de audacia, valentía e innovación en el mundo de la alta relojería. En él se unen, en un mismo universo, tecnología avanzada y artesanía ancestral. Tras esta larga trayectoria de impacto y calidad, la Manufactura de Alta Relojería Audemars Piguet nos ofrece una vibrante novedad: tres nuevas referencias del Royal Oak Offshore Cronógrafo Automático de 42 mm, con un cuidado y refinado acabado y unos colores frescos, atractivos y muy contemporáneos.

Cuando nació, en 1993, el mundo de la relojería apodó al Royal Oak Offshore Cronógrafo «la Bestia», por la mezcla entre sus grandes proporciones, su imagen imponente y sólida, y su correa de caucho. Los nuevos colores hablan de libertad: para romper las reglas hay que conocerlas, nos enseña Audemars Piguet. El diseño es obra de Emmanuel Gueit, creador de iconos, que se inspiró en el mundo náutico, en las lanchas fueraborda ultrapotentes. Sin duda, un emblema de libertad, velocidad y emoción.

Caja de titanio de 42 mm con segundero y escala taquimétrica en amarillo, así como contadores en turquesa y gris.

Desde su nacimiento hace 150 años, Audemars Piguet ha sido una manufactura familiar, pero de admiración universal, que ha sabido unir la tradición de sus orígenes en el Valle de Joux —que pronto se convirtió en refugio de la alta relojería y de sus grandes maestros— con la excelencia artesanal de la manufactura. Sus raíces siguen en el pueblo de Le Brassus, donde han presentado una magnífica fábrica. Como señala Olivier Audemars: «desde 1875 nunca hemos cesado en nuestra búsqueda del Santo Grial, la perfecta armonía entre tradición e innovación».

La novedad de estas referencias, que ya desde su caja resultan muy atractivas, está en las carátulas, denominadas Méga Tapisserie, con toques de color en rosa, turquesa, amarillo y naranja que las diferencian entre sí. Todo el diseño respira un espíritu deportivo —sport elegant— y evoca los tableros de las máquinas deportivas de alta velocidad. Vemos los innovadores tonos en la escala taquimétrica y en los contadores de las 9 y las 12. Destaca la legibilidad de las horas y la del cronógrafo. Los números arábigos de gran tamaño también ayudan a la lectura y a su uso como cronógrafo.

La silueta octagonal y la carátula de Mega Tapisserie son detalles clave en cada una de estas nuevas piezas Royal Oak Offshore Cronógrafo de Audemars Piguet.

Juntos forman un conjunto espectacular y uno no sabe qué color elegir. El de carátula negra, en acero, mezcla los tonos rosa con detalles de diseño emblemáticos del Offshore. La versión en titanio juega con los tonos turquesa y amarillo sobre una elegante carátula gris oscuro. Por último, está el atractivo y vibrante modelo de acero con detalles naranja y tono monocromático plateado. Además, cada modelo incluye una correa a juego, de becerro texturizado, intercambiable.

Si miramos en su interior, vemos que los tres relojes incorporan el calibre 4404, con movimiento de cronógrafo flyback integrado en la manufactura: una garantía de precisión. La excelencia de la maquinaria se aprecia en la rueda de pilares y en la masa oscilante de oro rosa de 22 quilates. Estos modelos, de tonos alegres y vivos, son una apuesta del Royal Oak Offshore por el espíritu deportivo y un aire de libertad semejante al de navegar en mar abierto.

Las tres nuevos relojes Royal Oak Offshore Cronógrafo de Audemars Piguet se impulsan por el calibre 4404 de carga automática.

Mirados uno a uno, el modelo Royal Oak Offshore Cronógrafo Automático en tono rosa tiene caja, bisel y fondo de acero inoxidable, con cristal de zafiro antirreflejos también en el fondo. La corona es de caucho, con un detalle de acero. Destacan los pulsadores en caucho rosa y negro. La carátula Méga Tapisserie le da mucho dinamismo al diseño. Elegantes índices y manecillas de oro blanco de 18 quilates. La personalidad está en el segundero del cronógrafo, en rosa. Detalles hasta en la correa texturizada de becerro, con pespuntes en rosa. Reserva de marcha de 70 horas.

También de 42 mm, pero con tonos turquesa, está el modelo del Royal Oak Offshore Cronógrafo. Aquí el fondo, el bisel y la caja son de titanio, y se nota al ponerse el reloj en la muñeca: una ligereza espectacular que ayuda a convertirlo en tu compañero de deporte. Los pulsadores son, en este caso, amarillo y negro, y el reloj es hermético hasta 100 metros. La carátula gris oscuro contrasta con las manecillas de oro blanco. Los números se ofrecen en material luminiscente blanco y turquesa. El segundero del cronógrafo va en amarillo. Su correa de becerro texturizado también tiene el detalle del pespunte turquesa, y la hebilla de ardillón es de titanio, en armonía con toda la pieza. También cuenta con 70 horas de reserva de marcha.

La correa de cada una de los guardatiempos es de piel de becerro y con pespunte a juego con el color del segundero.

La versión en naranja del Royal Oak Offshore Cronógrafo tiene una singular carátula Méga Tapisserie plateada. Caja de acero inoxidable, cristal de zafiro y pulsadores de caucho naranja y negro. La correa de becerro también tiene sus detalles en naranja. Desde la sede de Le Brassus nos llega esta joya que une a la bella y a la bestia: una pieza nacida para acabar en la muñeca de los coleccionistas que aman una alta relojería que apuesta por la innovación. Audacia, irreverencia y precisión; el color como detalle de personalidad, y el escenario de la carátula Méga Tapisserie convierten estas versiones en piezas muy atractivas que vuelven a subrayar innovación y tradición, pero con un aire fresco que habla de espíritu deportivo y libertad.

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