Hay pequeños placeres que tienen el poder de cambiar el ritmo del día. Una sobremesa que se alarga, una terraza al sol o una bebida fría que convierte cualquier pausa en un buen plan. Con esa filosofía tan italiana de disfrutar el presente llega Sanpellegrino CIAO!, una nueva propuesta que trae a México un poco del espíritu de La Dolce Vita en formato de lata. Porque no siempre hace falta un boleto a Sicilia para regalarse un momento de escapismo mediterráneo.

Producida exclusivamente en Italia, esta nueva línea recupera la tradición de Sanpellegrino y su apuesta por los sabores de inspiración mediterránea. Su fórmula combina agua carbonatada, entre un 2% y un 4% de jugo de fruta real, aromas naturales y un toque de sal siciliana que ayuda a realzar sus perfiles. El resultado es una bebida pensada para quienes disfrutan los sabores frescos y buscan una alternativa ligera para acompañar una comida, una reunión con amigos o ese instante en el que el calendario pide una tregua.
La colección llega con tres personalidades bien definidas. Lime apuesta por una frescura cítrica y vibrante, ideal para quienes prefieren sabores ligeros; Cherry juega con el carácter frutal de la cereza, mientras que Blood Orange encuentra su inspiración en la intensidad de la naranja sanguina mediterránea. Tres opciones para elegir según el antojo, el menú o, por qué no, el estado de ánimo. Al fin y al cabo, hasta una bebida puede tener su propio dolce far niente.

Otro de sus atractivos está en la fórmula, sin azúcares ni edulcorantes añadidos y con 10 calorías o menos por lata. Una propuesta que busca mantener el sabor y la experiencia refrescante sin convertir cada pausa en un exceso. Ya sea para acompañar una comida informal, servir algo diferente en una reunión o tener una opción fría a mano durante la semana, CIAO! apuesta por esos pequeños rituales que hacen más agradable la rutina.
Disponible en México a partir de octubre de 2026 y de forma exclusiva en Costco, Sanpellegrino CIAO! invita a llevar un poco de Italia a los planes cotidianos. La propuesta encaja con una idea sencilla, pero irresistible, disfrutar más y correr menos. Porque la vida no siempre necesita grandes celebraciones para saber mejor. A veces basta con abrir una lata, escuchar el primer chispeo de las burbujas y decir ciao a las prisas, aunque solo sea durante unos minutos.
