MARÍA ESTÉVEZ
FOTOGRAFÍA: CORTESÍA
Tom Holland (Londres, 1996) lleva una década intentando convencer al mundo de que detrás del traje de Spider-Man hay un chico normal. Es una paradoja porque, cuanto más insiste en reivindicar la normalidad, más se convierte en una excepción dentro de Hollywood. A sus 30 años, resulta ser uno de los pocos actores de su generación capaces de llenar las salas de cine de todo el mundo. Lo mismo da que estrene una franquicia millonaria como Spider-Man: Brand New Day, un filme de corte clásico épico como La Odisea o mantenga una relación sentimental prácticamente blindada frente a la industria mientras habla con generosidad e ilusión del personaje que cambió su vida.
Ahora, con Spider-Man: Brand New Day, Holland vuelve a ponerse el traje del superhéroe que lo convirtió en estrella mundial. Pero esta vez es distinto. Peter Parker ha perdido aquello que definía su identidad y el propio actor ha asumido un papel mucho más activo en el desarrollo de la película.
“Lo realmente divertido de este filme es poder diseñar el traje, ser parte del proceso de producción”, ha explicado de una cinta en la que ha podido diseñar su nuevo uniforme. Dirigido por Destin Daniel Cretton y escrito por Chris McKenna y Erik Sommers, el filme adapta una nueva etapa del cómic creado por Stan Lee y Steve Ditko.
Cuatro años después de los acontecimientos de Spider-Man: No Way Home, Peter Parker vive completamente solo. Nadie recuerda quién es. Ha desaparecido voluntariamente de la vida de quienes ama y dedica cada minuto de su existencia a proteger una Nueva York que ya no conoce su nombre. Pero la presión acabará desencadenando una evolución física inesperada cuando una oleada de criminalidad anuncia la llegada de uno de los enemigos más peligrosos a los que se ha enfrentado.
Paradójicamente, el mayor misterio de la película no es Peter Parker, sino su antagonista. Marvel mantiene bajo llave la identidad del gran villano o villana y Holland, famoso por sus históricos deslices revelando detalles secretos, se ha convertido esta vez en el mejor guardián de este misterio.

Durante una entrevista concedida a la cadena alemana ProSieben, el actor alimentó todavía más las teorías de los seguidores del universo Marvel.
“La villana que tenemos en esta nueva película sigue siendo un gran secreto, creo que es diferente a todo lo que hemos visto antes en una de estas películas”, afirmó, sin ofrecer una sola pista adicional.
Las especulaciones sobre la participación de personajes clásicos del universo arácnido, la presencia de Sadie Sink o incluso conexiones con Jean Grey continúan multiplicándose, mientras Marvel disfruta de un nivel de secretismo que recuerda a las grandes producciones de los hermanos Russo.
El propio Holland tampoco ha querido aclarar quién es la única persona que todavía recuerda la verdadera identidad de Peter Parker tras el hechizo de Doctor Strange.
“Nadie sabe que Spider-Man es Peter Parker, aparte de una sola persona”, dijo, dejando una incógnita abierta para los aficionados.
Resulta llamativo que el actor que durante años protagonizó incontables vídeos virales por revelar información confidencial sea hoy el principal custodio de los secretos del Universo Cinematográfico de Marvel.
Bajo una mirada profundamente humana, Holland explica por qué su versión del personaje ha conectado con una generación entera.
“Cuando me presenté a la audición del personaje no sabía para qué era la audición, pero mis agentes me decían que debía ser para Spider-Man por el tipo de diálogo”.
Tras semanas sin noticias, dio por perdido el papel.
“Revisaba compulsivamente Instagram buscando cualquier rumor sobre el elegido hasta que recibí la llamada de Marvel con instrucciones de entrar en su página web”.
Su sencillez la contagia a un personaje que él nunca ha interpretado como un superhéroe, sino como un joven que intenta sobrevivir ante la enorme responsabilidad que ha asumido para alguien de su edad.
“Al encontrarme con mi foto en Instagram por primera vez, me sentí honrado, feliz. Creo que grité y corrí por la casa de mis padres como un loco. Mi hermano Harry incluso pensó que habían hackeado la página de Marvel. Fue una experiencia que nunca olvidaré”.
Su vínculo con el personaje, sin embargo, venía de mucho antes.
“Mi madre me ha vestido de Spider-Man desde que era un bebé. He llegado a tener treinta disfraces del personaje y nunca hubiera imaginado que algún día estaría sentado aquí hablando de él”.
Tal vez por eso interpreta a Peter Parker como un chico introvertido.
“Creo que Peter Parker es un superhéroe sin suerte. Vive en un mundo en el que ha caído por casualidad. Debería estar hablando con sus amigos y, sin embargo, tiene la responsabilidad de vigilar las calles”.
Su preparación tampoco fue casual. Antes de convertirse en actor fue bailarín y protagonista de Billy Elliot en el West End londinense.
“Tener formación en gimnasia y ballet me ayudó muchísimo. Pasé meses ensayando caídas, saltos y acrobacias con arneses hasta sentirme completamente cómodo”.
Su carrera cinematográfica también comenzó lejos de los superhéroes. Juan Antonio Bayona fue quien descubrió su talento en Lo imposible, donde compartió pantalla con Naomi Watts y Ewan McGregor. Aquella experiencia cambió su vida.
Pero si hay algo que Holland siempre ha protegido con el mismo celo que Marvel protege sus guiones, es su vida privada.
Durante años evitó hablar públicamente de su relación con Zendaya, de quien se enamoró en 2016 durante el rodaje de la primera película de Spider-Man. Ambos aprendieron muy pronto que cualquier fotografía juntos se convertía automáticamente en noticia mundial.
“Nuestra relación es algo increíblemente sagrado para nosotros”, ha repetido sin descanso.
Pero este año puso fin a meses de rumores con una frase tan sencilla como definitiva. Después de que el estilista Law Roach revelara accidentalmente que la pareja ya se había casado y de que circularan por internet imágenes falsas generadas con inteligencia artificial sobre una supuesta boda, se le preguntó directamente al actor si había tenido que explicar a su familia que aquellas fotografías eran falsas.
Su respuesta despejó cualquier duda:
“No, porque ellos estuvieron allí”.
Hoy, ya casado con Zendaya y establecido junto a ella en el suroeste de Londres, esas palabras adquieren un significado diferente. La estrella que soñaba con vestir el traje de Spider-Man cuando era un niño parece tener claro que la verdadera victoria nunca estuvo en salvar Nueva York, sino en construir una vida lejos del ruido.
Mientras tanto, Marvel prepara el estreno de Spider-Man: Brand New Day para el próximo 29 de julio en los cines de todo el mundo. Peter Parker vuelve completamente solo, sin que nadie recuerde quién es. Un paralelismo con el propio Holland que, cuanto más famoso se vuelve, mayor es su empeño en proteger al hombre que existe detrás de la máscara.
