Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en colores. Este último comienza en Roma, con una de las grandes citas artísticas de la temporada: la retrospectiva de Vassily Kandinsky que ocupará el Palazzo Bonaparte del 15 de septiembre de 2026 al 14 de febrero de 2027. La exposición reunirá cerca de 70 obras procedentes del Centre Pompidou de París para recorrer la evolución del artista, desde sus primeras piezas figurativas hasta la revolución abstracta que cambió para siempre la manera de entender la pintura. Y, como si Kandinsky hubiera diseñado el itinerario, la aventura continúa en Múnich, otra ciudad fundamental para entender su universo creativo.

Para acompañar esta exposición, Hotel de Russie, en Roma, y The Charles Hotel, en Múnich, ambos de Rocco Forte Hotels, han creado un recorrido que convierte una escapada europea en una experiencia cultural. En Roma, los huéspedes pueden acceder de manera privada a la exposición y continuar con un recorrido guiado por los barrios de Flaminio y Parioli, descubriendo la relación entre la vanguardia y la identidad artística de la ciudad. El broche llega en el Stravinskij Bar, donde el Stravinskij Spritz pone el toque líquido a la experiencia. Porque después de contemplar a Kandinsky, un cóctel también puede parecer una pequeña obra de arte.

El segundo capítulo sucede en Múnich, ciudad esencial en la formación artística de Kandinsky y escenario del nacimiento de Der Blaue Reiter, el movimiento que impulsó junto con otros artistas y que marcó un punto de inflexión para el arte moderno. Desde The Charles Hotel, situado junto al Kunstareal, el itinerario puede continuar con una visita privada al Lenbachhaus, célebre por albergar la mayor colección de obras de El Jinete Azul, además de una posible visita a la Pinakothek der Moderne. Aquí la abstracción deja de parecer una idea lejana y comienza a tener nombres, lugares e historias.

Y como todo buen viaje cultural necesita una pausa elegante, Múnich también tiene su propio brindis. En el Florio Bar, el cóctel Kandinsky’s Spirit traduce la paleta del artista a un vaso: Aperol, Mondino, limón fresco, vainilla y una capa aterciopelada de Sarti. El escenario tampoco desentona: The Charles Hotel es uno de los cinco estrellas superior de Múnich y cuenta con 160 habitaciones y suites, muchas de ellas especialmente amplias, en una ubicación privilegiada entre el Jardín Botánico, Karlsplatz y Königsplatz.
Así, Roma y Múnich se convierten en dos capítulos de una misma historia, unidos por un artista que entendió que la pintura podía ser también música, emoción y movimiento. El viaje propuesto por Rocco Forte Hotels no se limita a visitar museos: invita a dormir cerca del arte, recorrer los lugares donde nació una revolución estética y terminar el día con un cóctel inspirado en ella. Una manera bastante sofisticada de recordar que, algunas veces, viajar no consiste solamente en cambiar de ciudad, sino en aprender a mirar de otra manera.
