África, una aventura sobre raíles

En tiempos en los que parece que todo consiste en llegar cuanto antes, Rovos Rail propone justo lo contrario. Esta compañía familiar sudafricana ha convertido el arte de viajar en tren en una experiencia extraordinaria, donde los paisajes africanos, la elegancia de otra época y la hospitalidad personalizada marcan el ritmo. Desde su primer viaje comercial en 1989, la firma ha construido una manera muy particular de descubrir el continente, con una premisa que resume toda su filosofía, el destino importa, pero lo que sucede durante el camino es lo verdaderamente memorable.

La historia comenzó a mediados de los años ochenta, cuando Rohan Vos, apasionado por la mecánica y el patrimonio ferroviario, empezó a adquirir antiguos vagones con la idea de crear un tren privado para su familia. El proyecto creció hasta convertirse en una compañía que hoy cuenta con 11 rutas y recorridos de entre dos y 16 noches. Desde Ciudad del Cabo hasta Dar es Salaam, pasando por Namibia, Zimbabue y Tanzania, sus itinerarios atraviesan algunos de los escenarios más fascinantes de África, combinando trayectos ferroviarios con excursiones culturales, encuentros con la vida silvestre y visitas a lugares históricos.

Interiors and lifestyle photographer

A bordo, el tiempo parece jugar con otras reglas. Los vagones restaurados conservan revestimientos de madera, ambientes clásicos y una estética que recuerda a la edad dorada de los grandes viajes, pero con las comodidades actuales. Cada tren tiene capacidad para 72 huéspedes, distribuidos en 36 suites de categorías Pullman, Deluxe y Royal. Hay comedor, salones, tienda de regalos y un vagón panorámico con balcón al aire libre, perfecto para contemplar cómo cambia el paisaje. Eso sí, no hay televisores ni radios, una decisión que invita a desconectar de las pantallas y recuperar placeres tan sencillos como conversar, leer o disfrutar del horizonte.

La gastronomía también tiene un papel protagonista. Los menús se elaboran con ingredientes frescos y se acompañan de vinos sudafricanos, mientras que el servicio personalizado convierte cada momento en parte de la experiencia. Fuera del tren, las excursiones permiten acercarse a la diversidad del continente, desde la vida salvaje hasta sus paisajes desérticos y su riqueza cultural. Como explica Rohan Vos, propietario y CEO de la compañía, la intención nunca fue ofrecer simplemente un viaje en tren, sino acercar a los huéspedes a la historia, la naturaleza y las distintas culturas de África.

Más de tres décadas después de aquel primer recorrido con apenas cuatro pasajeros, Rovos Rail mantiene vivo el espíritu de su fundador y el encanto de una forma de viajar que parecía pertenecer a otro siglo. Su propuesta es una invitación a bajar el ritmo, mirar por la ventana y entender que no siempre hace falta correr para vivir una gran aventura. Porque en África, a bordo de Rovos Rail, el verdadero lujo no está únicamente en el lugar al que llegas, sino en todo lo que sucede mientras el tren sigue avanzando.

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