Hoy martes 1 de septiembre de 2026 marca un cambio de página en una de las compañías más influyentes del planeta. Tim Cook deja de ser CEO de Apple después de 15 años al frente de la compañía y cede el puesto a John Ternus, hasta ahora vicepresidente sénior de Ingeniería de Hardware. Cook, sin embargo, no se despide de Cupertino, pasa a ocupar el cargo de presidente ejecutivo del consejo de administración, manteniéndose cerca de la estrategia de la empresa durante la transición. El relevo, anunciado desde abril, es mucho más que un cambio de nombres: supone el comienzo de una nueva etapa para una Apple que hoy es bastante más grande y diversa que aquella que Cook recibió en 2011.
Durante su gestión, Apple dejó de ser, en buena medida, una compañía definida únicamente por el iPhone. Llegaron productos como el Apple Watch, los AirPods y Vision Pro, mientras que servicios como iCloud, Apple Music, Apple TV+ y Apple Pay adquirieron un peso cada vez mayor. Para el usuario, esto creó uno de los ecosistemas tecnológicos más integrados del mercado: el iPhone conversa con el reloj, los AirPods saltan de un dispositivo a otro y los archivos, fotografías y datos viajan prácticamente sin esfuerzo entre Mac, iPad y otros equipos. Una comodidad extraordinaria que, como efecto secundario, también hace que abandonar el ecosistema resulte cada vez más complicado.

El elegido para continuar esta historia conoce precisamente la otra mitad de la ecuación: el hardware. John Ternus, de 51 años y en Apple desde 2001, ha sido responsable de algunas de las transformaciones tecnológicas más importantes de la compañía, incluida la transición de los procesadores Intel a los chips diseñados por Apple de la familia M. Su llegada podría imprimir una mayor sensibilidad hacia el producto y la ingeniería, aunque los cambios no serán inmediatos: buena parte de las próximas generaciones de dispositivos ya lleva años de desarrollo. Su primer gran escenario, sin embargo, no tardará en llegar. El próximo 9 de septiembre, Apple celebrará el evento “Un rayo de wow”, donde se espera la presentación del iPhone 18, además de rumores sobre un esperado iPhone plegable y alguna que otra sorpresa marca de la casa.
Pero si hay un desafío capaz de definir el mandato de Ternus, ese es la inteligencia artificial. Google, Samsung y otros gigantes tecnológicos han convertido la IA en uno de los principales campos de batalla de la industria, mientras Apple avanza en su propia estrategia con Apple Intelligence. El reto será conseguir que estas herramientas no sean simplemente una colección de funciones llamativas, sino experiencias realmente útiles que se integren de forma natural en iPhone, Mac, Watch y el resto del ecosistema, sin comprometer uno de los grandes argumentos de la compañía: la privacidad. La ventaja de Apple es evidente: controla hardware, software y servicios; ahora tendrá que demostrar que puede hacer que todos hablen el mismo idioma también en la era de la IA.
Para quienes utilizan un iPhone, Mac, Apple Watch o AirPods, el cambio no será inmediato. No habrá que actualizar el teléfono ni aprender un nuevo sistema operativo porque cambie el CEO. La verdadera transformación llegará con las decisiones que Ternus tome durante los próximos años: qué productos reciben mayor protagonismo, cómo evoluciona Vision Pro, qué nuevas categorías pueden aparecer y, sobre todo, cómo la inteligencia artificial modifica la manera en que interactuamos con nuestros dispositivos. Cook deja una Apple consolidada, rentable y profundamente integrada en la vida digital de millones de personas; Ternus recibe el volante en un momento en el que la compañía deberá demostrar que todavía puede sorprender. Y, tratándose de Apple, quizá la mejor parte sea precisamente descubrir con qué.
