Dalia de Paz
Dyson quiere cambiar la forma en que nos cepillamos los dientes y lo hace con una idea poco común: poner una cámara dentro del cepillo. Así nace Dyson CameraJet, un dispositivo que combina imagen, inteligencia artificial, aprendizaje automático, conectividad y un sistema de irrigación de precisión para detectar los espacios entre los dientes mientras te cepillas. Presentado en París por James Dyson, fundador e ingeniero en jefe de la compañía, Dyson CameraJet es el único cepillo de dientes con una cámara capaz de identificar los espacios interdentales en tiempo real. La tecnología Gap Optical Targeting analiza 28 imágenes por segundo para localizar estos puntos y, cuando detecta uno, activa automáticamente un chorro de enjuague bucal dirigido justo donde hace falta.

La apuesta resulta interesante porque el cepillo no se limita a limpiar los dientes: ahora también puede ver lo que está limpiando. Una microcámara de 100 mil pixeles trabaja junto con un sistema de iluminación y captura de imagen para reconocer, rastrear y predecir los espacios entre los dientes. Todo esto ocurre mientras el usuario mueve el cepillo por la boca. Detrás de esta función hay un sistema de aprendizaje automático desarrollado por lía firma que utiliza 16 millones de líneas de código y fue entrenado con más de 470,000 imágenes dentales recopiladas durante el desarrollo. La compañía asegura que el dispositivo puede detectar un espacio interdental y dirigir el chorro de precisión en aproximadamente 100 milisegundos.

La tecnología busca resolver uno de los problemas más comunes de la rutina de higiene bucal: limpiar correctamente entre los dientes. De acuerdo con los datos compartidos por el fabricante, nueve de cada 10 personas no utilizan hilo dental con la frecuencia recomendada, mientras que el tiempo promedio dedicado al cepillado es de apenas 45 segundos, frente a los dos minutos recomendados. En lugar de depender de varios pasos separados —cepillo, hilo dental y enjuague—, Dyson quiere integrar parte de estas funciones en un mismo dispositivo. Para ello, CameraJet incorpora un depósito de 12.5 mililitros para enjuague bucal y un sistema denominado Tanque Anti-Gravedad, que utiliza una bomba de diafragma y una cámara de presión para mantener un flujo constante incluso cuando el cepillo se encuentra en posición horizontal.

El chorro también fue diseñado desde cero. Dyson desarrolló un chorro cónico que busca cubrir una mayor superficie y retirar la placa de manera más efectiva que los chorros estrechos utilizados tradicionalmente en algunos irrigadores bucales. La compañía trabajó durante cinco años con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur para desarrollar una placa bacteriana simulada que permitiera probar y optimizar el sistema. Pero la cámara no es la única tecnología que incorpora este cepillo. El cabezal utiliza la oscilación sónica variable, capaz de modificar continuamente el ángulo de movimiento para mantener las cerdas en acción y evitar que se bloqueen al entrar en contacto con los dientes. El cabezal realiza cerca de mil movimientos por segundo y combina cerdas internas ligeramente más firmes con otras externas más suaves para atender tanto la superficie dental como la línea de las encías. Además, cada cabezal incorpora una etiqueta RFID que permite al dispositivo reconocerlo y llevar un registro de las sesiones de limpieza, así como avisar cuándo es necesario reemplazarlo.

La experiencia también está conectada. Dyson CameraJet cuenta con Wi-Fi de 2.4 GHz y Bluetooth, y su cámara puede utilizarse junto con la aplicación MyDyson para visualizar el interior de la boca en tiempo real. La app también ofrece mapas de cobertura, información sobre los hábitos de cepillado, guías de limpieza y recomendaciones personalizadas para ayudar al usuario a detectar las zonas que necesitan mayor atención. Un punto importante es la privacidad: el gigante tecnológico señala que las imágenes capturadas por la cámara no se graban ni se almacenan en el dispositivo o en la nube. La cámara se activa únicamente durante la visualización en vivo o cuando se utiliza la función de irrigación automática. Todo este desarrollo es resultado de seis años de investigación, en los que participaron 661 ingenieros de Dyson y 30 profesionales de la salud dental de diferentes partes del mundo. La compañía también registró 38 patentes relacionadas con CameraJet.

Incluso la pasta de dientes forma parte de la propuesta. Dyson prepara una fórmula sin espuma y sin SLS, pensada para evitar que la espuma interfiera con la visión de la cámara y permita que el sistema Gap Optical Targeting funcione correctamente. También prepara un enjuague bucal de baja espuma diseñado para utilizarse con el sistema de chorro de precisión. Con CameraJet, la firma lleva al cuidado bucal una tendencia que ya es común en otros dispositivos tecnológicos: usar cámaras, inteligencia artificial y sensores para analizar lo que ocurre en tiempo real y actuar en consecuencia. En este caso, la diferencia es que toda esa tecnología termina dentro de un objeto cotidiano que durante décadas había cambiado muy poco: el cepillo de dientes. Dyson CameraJet tendrá un precio de 9,999 pesos mexicanos y estará disponible en los colores Ultra Blue y Ceramic Pink.
