Jacob Elordi entra al universo Bleu de Chanel

Hay campañas de perfume que buscan seducir y otras que intentan construir un universo completo. La nueva propuesta de Bleu de Chanel L’Exclusif pertenece claramente a la segunda categoría. Esta vez, la maison francesa eligió a Jacob Elordi como el nuevo rostro de su icónica fragancia masculina y lo colocó en una narrativa donde el deseo, el misterio y la adrenalina se mezclan con estética cinematográfica. El resultado es una campaña que parece más cercana a un thriller contemporáneo que a un anuncio tradicional de perfumería.

Dirigido por Alfonso Cuarón, ganador de cinco premios Oscar, el cortometraje presenta a Elordi como un ladrón sofisticado que arriesga todo por un frasco de Bleu de Chanel L’Exclusif. Desde el inicio, la tensión visual domina la escena: una caja fuerte, paredes de ágatas azules, persecuciones, artes marciales y silencios cargados de intención. Chanel define al actor australiano como alguien con “el carisma de los actores de la edad de oro de Hollywood”, aunque reinterpretado desde una sensibilidad contemporánea que mezcla vulnerabilidad, magnetismo y rebeldía. No parece casual que la firma haya elegido precisamente a una figura que ha sabido moverse entre personajes complejos en títulos como Euphoria, Saltburn, Priscilla o Frankenstein.

Jacob-Elordi-y-Alfonso-Cuaron-campana-Bleu-Chanel-2026

Más allá del casting, la gran novedad es el tono de la producción. Nunca antes Chanel había realizado una película de acción para una fragancia. La maison, históricamente ligada a narrativas elegantes y contemplativas, rompe aquí con parte de su propio lenguaje visual para entrar en una dimensión mucho más física y cinematográfica. Cuarón aporta movimiento, humor sutil y tensión dramática, mientras convierte el perfume en el centro de una búsqueda obsesiva donde lo importante no parece ser poseer el objeto, sino perseguirlo. El final, inesperado y casi irónico, refuerza precisamente esa idea: cuando Elordi cree haber ganado, una tercera mano aparece y se lleva el frasco, dejando que el deseo siga circulando.

El propio Bleu de Chanel L’Exclusif acompaña esa narrativa con una construcción olfativa mucho más profunda y envolvente. Creada por Olivier Polge, la fragancia desarrolla una composición ambarina y amaderada donde destacan la madera de sándalo de Nueva Caledonia, el cuero y el cistus labdanum. La sensación es sofisticada, cálida y misteriosa, pensada para un hombre que entiende el lujo desde una perspectiva menos evidente y más emocional. No se trata únicamente de una fragancia, sino de una atmósfera que prolonga la identidad visual y cinematográfica de la campaña.

Con esta colaboración, Chanel también confirma algo más amplio: el creciente diálogo entre moda, cine y cultura visual contemporánea. Jacob Elordi no aparece aquí únicamente como embajador de una fragancia, sino como el protagonista de una narrativa cuidadosamente construida donde la masculinidad se presenta menos rígida y mucho más intuitiva. Y quizá ahí reside el verdadero acierto de Bleu de Chanel L’Exclusif: entender que hoy el lujo ya no necesita explicarse a través de la perfección, sino a través del deseo, el movimiento y las historias capaces de permanecer en la memoria.

Autor


TE RECOMENDAMOS