En la Fórmula 1, las décimas de segundo pueden cambiarlo todo. Fuera de la pista, Jim Beam y Cadillac Formula 1 Team apuestan por una idea que va más allá del cronómetro, compartir las grandes pasiones. La alianza entre ambas marcas estadounidenses tiene una historia que se remonta más de 90 años, cuando la familia Beam transportaba en un Cadillac la levadura necesaria para elaborar su bourbon durante la época de la prohibición. Hoy, aquella conexión encuentra un nuevo capítulo con Jim Beam como Official Spirits Partner de Cadillac F1 Team. Para Humberto J. Pérez Ochoa, director general de Suntory Global Spirits México, la colaboración representa una oportunidad para conectar con nuevas audiencias y llevar la emoción del automovilismo mucho más allá de los circuitos.

“Somos marcas conocidas que buscamos la excelencia, la calidad y la mejora constante”, explica Pérez Ochoa al hablar de los puntos en común entre ambas compañías. La oportunidad llega en un momento especialmente interesante para la categoría, con una audiencia global en crecimiento y el atractivo adicional de Sergio “Checo” Pérez en Cadillac. “Claramente, la llegada de Checo Pérez a Cadillac F1 es una oportunidad única y espectacular, que estamos buscando maximizar”, señala el directivo. En México, donde la Fórmula 1 despierta una pasión particular, la alianza permite acercar la marca a los aficionados desde una perspectiva que combina cultura, entretenimiento y experiencias para el público adulto.

El concepto creativo de la temporada se resume en una frase pegadiza, “Juntos somos 10 y con Jim Beam somos 11”. Bajo la plataforma Somos 11, la marca lleva su filosofía de Togetherness al universo de la Fórmula 1, con la idea de que los grandes momentos se disfrutan mejor cuando se comparten. La campaña también se materializa en una edición limitada del bourbon Jim Beam, desarrollada en colaboración con Cadillac F1 Team y disponible en el mercado mexicano hasta agotar existencias, además de una promoción que contempla premios y la posibilidad de asistir al Gran Premio de México. “Es la oportunidad de conectar e interactuar”, resume Pérez Ochoa sobre una plataforma que busca extender la conversación más allá de la publicidad.
La experiencia tendrá también un punto de encuentro en la ciudad con Jim Beam Roadhouse, un espacio instalado en Lucerna 32 durante la semana del Gran Premio de México, de miércoles a domingo. La propuesta contempla encuentros con invitados del equipo, actividades para los aficionados y una viewing party para seguir la carrera en un ambiente dedicado al automovilismo. “La Roadhouse es una locación fija y ahí van a suceder toda la experiencia”, adelanta el directivo, quien destaca la intención de recibir tanto a seguidores locales como a visitantes de otras partes del país. Así, la alianza busca transformar una colaboración global en una experiencia cercana, sin limitarla a lo que sucede durante un fin de semana de competición.
Para Humberto, el verdadero potencial de Somos 11 está en su capacidad de crecer más allá de una temporada o una sola carrera. “Queremos que Jim Beam se comparta entre amigos, porque así se disfruta mejor”, afirma, al describir una marca versátil que busca conectar con consumidores adultos a través de distintas experiencias y formas de disfrutar su bourbon, siempre con moderación y responsabilidad. En una temporada que suma a Cadillac a la parrilla y vuelve a colocar a Checo Pérez en el centro de la conversación mexicana, Jim Beam encuentra una nueva manera de contar su historia. Porque en la F1 todo se mide en milésimas, pero algunas alianzas se construyen con décadas de recorrido.
