JUAN CARLOS GUTIÉRREZ
FOTOGRAFÍA SOFIMAK / ESTILISMO: ALEXIA MATAMOROS / MAQUILLAJE: SARAH SCOTT
Hay trayectorias que se entienden únicamente cuando se observan desde la distancia. Carreras que no nacen del éxito repentino, sino de la acumulación silenciosa de decisiones correctas tomadas durante años. La historia del delantero mexicano Raúl Jiménez pertenece a esa categoría. El actual jugador del Fulham de la Premier League de Inglaterra no responde al relato fugaz del fenómeno instantáneo, sino al de la construcción lenta, a ‘fuego lento’. La disciplina repetida hasta convertirse en carácter, el sacrificio convertido en rutina y la paciencia como forma de resistencia.
Por eso resulta natural que EMWA, una de las casas de alta relojería más importantes de México, haya encontrado en Raúl el rostro de su nueva campaña, ‘Solo el tiempo reconoce la grandeza’. Más que una colaboración entre una firma de lujo y una figura deportiva, la alianza funciona como un manifiesto sobre el valor del tiempo en una época obsesionada con la velocidad. Para EMWA, un reloj nunca ha sido únicamente un instrumento para medir horas, es una representación tangible de todo aquello que requiere paciencia, precisión y permanencia. La campaña parte de la idea de que la grandeza no aparece de improviso, se construye lentamente hasta que el tiempo termina por hacerla evidente.

En el caso de Jiménez, esa narrativa adquiere una dimensión especialmente poderosa. Desde sus comienzos en Tepeji del Río hasta consolidarse como uno de los delanteros mexicanos más reconocidos del fútbol europeo, su carrera ha estado marcada por la constancia y la resiliencia. Ha conocido el vértigo del éxito internacional, pero también los momentos más complejos que puede atravesar un deportista de alto rendimiento. Y quizá por eso hoy habla del tiempo no como una presión, sino como una herramienta que ha aprendido a comprender. Mientras este deporte exige resultados inmediatos y consume carreras con una rapidez feroz, Jiménez entiende que permanecer también es una forma de triunfo.
La campaña de EMWA llega además en un momento simbólico. Con la Copa Mundial de la FIFA 2026, con México como organizador del magno evento junto con Estados Unidos y Canadá, la figura de Raúl adquiere una dimensión histórica. No solo por lo que representa dentro de la cancha, sino por el tipo de liderazgo que proyecta hacia nuevas generaciones. En él conviven el futbolista europeo, el referente de Selección Nacional y el hombre que sigue hablando de disciplina con la misma naturalidad con la que otros hablan de talento. En un contexto donde el reconocimiento suele medirse en viralidad y exposición inmediata, su discurso insiste en algo distinto, el verdadero prestigio necesita tiempo.
Junto a él aparece también Daniela Basso, su esposa y compañera de vida, cuya presencia amplía el significado emocional de la campaña. Porque detrás de toda trayectoria sostenida existe también una red invisible de afectos, renuncias y acompañamientos silenciosos. EMWA entiende el lujo desde esa perspectiva, no como ostentación, sino como autenticidad. Como aquello que permanece cuando desaparece el ruido. La campaña convierte así al tiempo en algo más profundo que un concepto abstracto. Una experiencia compartida entre quienes construyen juntos una vida y una historia.
Existe además un paralelismo inevitable entre la alta relojería y el deporte de élite. Ambos mundos dependen de la precisión extrema, de la atención obsesiva por el detalle y de la capacidad de sostener la excelencia durante largos periodos. Un reloj mecánico de alta gama no se define únicamente por su apariencia, sino por la perfección invisible de su funcionamiento interno. Lo mismo ocurre con un delantero de élite como es él, detrás de cada gol existe una maquinaria silenciosa hecha de entrenamiento, hábitos, repeticiones y control mental. Jiménez lo explica con claridad cuando compara el trabajo de los grandes maestros relojeros con el suyo dentro de la cancha, reducir el margen de error hasta acercarse lo máximo posible a la perfección.
En ese sentido, ‘Solo el tiempo reconoce la grandeza’ habla sobre la necesidad de recuperar el valor de los procesos largos. Vivimos en una cultura donde todo parece diseñado para la inmediatez. Las carreras deben explotar rápido, las historias durar poco y el éxito demostrarse constantemente. Frente a eso, la campaña propone otra narrativa. La grandeza auténtica no necesita anunciarse porque termina acumulándose sola. Se revela en retrospectiva, cuando los años permiten observar el recorrido completo.
Raúl Jiménez habla desde esa experiencia. No desde la teoría del esfuerzo, sino desde haber atravesado personalmente sus consecuencias. La distancia con su familia, las horas interminables de entrenamiento, los viajes, los hoteles y los momentos perdidos forman parte de una dimensión del éxito que rara vez aparece en la superficie. En sus respuestas hay una insistencia constante sobre el tiempo compartido con quienes realmente importan. Quizá porque después de años de competir al máximo nivel, entiende que el verdadero lujo no consiste únicamente en ganar, sino en decidir cómo y con quién vivir el tiempo propio.
La entrevista con Gentleman México ocurre precisamente desde ese lugar. Un Raúl lejos del personaje grandilocuente y cerca del hombre que aprendió a convivir con la presión, la resiliencia y las expectativas de todo un país. Habla de futbol, sí, pero también de paciencia, equilibrio mental y propósito. Y mientras México se prepara para recibir una Copa Mundial histórica, su historia parece resumir perfectamente el mensaje que EMWA quiere proyectar, como la grandeza nunca llega de golpe. Llega después de años de trabajo, cuando el tiempo finalmente decide reconocerla.

La campaña habla de que la grandeza solo se revela con el tiempo. ¿En qué momento de tu carrera sentiste que todo ese esfuerzo empezaba a cobrar sentido?
Fue un proceso paulatino, primero con mi debut, luego con llamados a selección y luego el irme a jugar a Europa, cada uno de esos momentos me daban mas indicios que todo ese esfuerzo cobraba sentido.
Desde Tepeji del Río hasta el fútbol europeo, tu historia está marcada por la constancia. ¿Cuál ha sido el mayor sacrificio que el tiempo te ha exigido?
El estar lejos de mi familia, perderme fiestas, eventos familiares y muchos momentos que un joven tiene, y uno como futbolista no.
EMWA plantea el reloj como un símbolo de paciencia y construcción. ¿Qué significado tiene hoy el tiempo en tu vida, dentro y fuera de la cancha?
El tiempo es lo mas valioso que tenemos, y hoy el disfrutar a mi familia es donde me gusta pasar mi tiempo, en la cancha el tiempo es el limite que tienes para crear un impacto en el partido, pero con los años vas aprendiendo a usar el tiempo a tu favor, en lugar de en tu contra.
Después de momentos difíciles en tu carrera, ¿cómo redefiniste tu relación con el tiempo y la resiliencia?
Lo mas importante es aprovechar el tiempo que uno tiene atendiendo lo que mas te gusta y te apasiona, en mi caso es mi familia y el futbol, ahi es donde me gusta pasar mi tiempo.
Con la mirada puesta en la Copa Mundial 2026 en México, ¿cómo se vive este momento sabiendo que formas parte de una generación histórica?
Tengo mucha emoción y ganas, es un mundial en casa, somos un grupo unido que sabemos lo que eso significa, y vamos a dar el 1000% de nosotros para darle alegrías a todo Mexico.
¿Qué hay detrás del éxito que pocas veces se cuenta?
Como te decía, son miles y miles de horas de entrenamiento, miles de horas en aviones, hoteles y lejos de nuestra familia, sobre todo eso, el no poder estar con los nuestros y perdernos de momentos importantes, pero es un sacrificio que vale la pena por cumplir tus sueños.
¿Cómo mantienes el equilibrio mental y emocional?
Con el tiempo vas aprendiendo a no dejar que lo externo inf luya en lo interno y en tu circulo mas cercano, que al final ahi es donde uno encuentra el equilibrio y la paz.
¿Qué hábitos diarios consideras fundamentales para construir una carrera sólida a lo largo del tiempo?
El cuidar de tu cuerpo, dormir bien, comer el y siempre estar muy activo.
EMWA habla de una grandeza que no se anuncia, sino que se acumula. ¿Cómo interpretas esa idea en tu propia trayectoria?
Que una carrera es la suma de las decisiones y acciones que uno hace durante años, en mi caso ya casi dos décadas de trabajo diario y elegir siempre mi bienestar físico y mental sobre todo lo demás, y el tiempo es el que te va dando la razón de que todo valió la pena.
En un mundo que premia la inmediatez, ¿cómo te mantienes fiel a procesos que requieren años de disciplina?
Tienes que estar muy seguro de lo que quieres, estar 1000% convencido de cuales son tus metas y entender que para cumplirlas hay que seguir un proceso con disciplina, si lo entiendes, ya vas en la mitad del camino, la otra mitad es ejecutarlo.
Como figura internacional, ¿sientes que hoy representas algo más que lo deportivo para México?
Si, sobre todo hacia los niños y jovenes, demostrarles que si uno es disciplinado, comprometido y trabajador, se puede llegar al nivel mas alto, no solo en futbol, sino en cualquier disciplina o carrera.
¿Qué paralelismos encuentras entre la alta relojería (precisión, detalle, legado) y una carrera profesional como la tuya?
La alta relojería, he ido aprendiendo que todo esta en los detalles, en no dejar pasar ni el mas mínimo detalle, que no se trata de solo hacerlo, se trata de hacerlo bien, sin pensar en cuanto tiempo tardaras en hacerlo, sino pensar en como lo hago de la mejor manera posible. los maestros relojeros mas importantes saben que no se pueden equivocar que hay que reducir el margen de error a los mas mínimo posible y como futbolista y delantero, buscamos lo mismo, acercarnos lo mas posible a la perfección. Ellos en creando piezas únicas, yo en la cancha de futbol.
Mirando hacia atrás, ¿qué momento definiría el antes y el después en tu historia como futbolista?
No creo que haya un solo momento es la suma de miles de momentos que han logrado que tenga la carrera que hoy tengo.
Si pudieras hablar con el Raúl que comenzaba su carrera, ¿qué le dirías sobre el tiempo y la paciencia?
Le diría que trabaje, que nunca se rinda, que todo hará sentido algún día y que solo el tiempo reconoce la grandeza.
Finalmente, ¿qué significa para ti la frase: “Solo el tiempo reconoce la grandeza”?
Eso, lo que te decía, que uno no puede tener una carrera ejemplar en 1 o 2 años, que son décadas de disciplina y trabajo lo que te hace grande, legendario. Que solo el tiempo es el que puede reconocer tu grandeza, y a eso hay que aspirar siempre.
